15 de enero de 2026
Buenos Aires, 24 C

Por qué un arma antigua asombra a la arqueología europea

Un equipo de arqueólogos en Inglaterra ha recuperado una trompeta de guerra celta, conocida como carnyx, en un grado de conservación poco habitual. Datada en el siglo I, la pieza apareció en el antiguo territorio de los Iceni y, según Smithsonian Magazine, es apenas el tercer carnyx identificado en Gran Bretaña y uno de los más completos hallados en Europa.

El hallazgo se produjo cerca de Thetford, en el condado de Norfolk. Especialistas de Pre-Construct Archaeology y del Norfolk Museums Service encontraron el instrumento entre un conjunto de objetos metálicos de aproximadamente 2.000 años de antigüedad, notable por su rareza y buen estado de conservación.

Mark Hinman, director de Pre-Construct Archaeology, dijo a The Guardian que, tras más de 40 años en arqueología, no había visto nada semejante.

Un tesoro celta único: el carnyx y sus secretos

El carnyx apareció junto a fragmentos de otra trompeta, una cabeza de jabalí de bronce, un objeto de hierro no identificado y cinco piezas incompletas de escudo.

El bloque de tierra que contenía los objetos se extrajo entero y, antes de abrirlo, se sometió a técnicas de imagen no invasivas como rayos X y tomografía computarizada.

Después, el conjunto se trasladó al laboratorio, donde conservadores como Jonathan Carr fueron recuperando cada artefacto de forma individual.

Carr explicó en el programa Digging for Britain que los objetos estaban confeccionados con láminas metálicas muy delgadas y se habían vuelto extremadamente frágiles tras dos milenios bajo tierra. Señaló que el carnyx recuperado conserva el tubo, la boquilla y la campana, todos en un estado delicado pero identificable.

La campana tiene la forma de una cabeza de jabalí y, según especialistas del Norwich Castle Museum & Art Gallery, habría coronado un asta larga y delgada, similar a un mástil de bandera moderno.

Según el arqueólogo Gary Trimble, se trata de la primera identificación en Gran Bretaña de un estandarte de este tipo, un hallazgo aún más inusual que el propio carnyx.

Símbolo de poder y legado de los Iceni

El carnyx cumplía funciones rituales y militares en las sociedades celtas: se empleaba para animar a los combatientes y atemorizar al enemigo en el campo de batalla. Fabricado desde al menos el siglo III a. C., se caracteriza por un tubo largo y curvado rematado por una campana con forma animal, frecuentemente un jabalí.

El musicólogo John Kenny declaró a CNN que el carnyx es un ancestro lejano de los instrumentos de metal modernos: puede sonar con una enorme potencia, pero también emitir tonos casi susurrantes y combinarse con instrumentos delicados como la flauta, el arpa o la voz.

El lugar del hallazgo resulta especialmente relevante por situarse en el corazón del territorio de los Iceni, famosos por su resistencia frente a Roma bajo el liderazgo de la reina Boudicca en el año 60 de la era común.

Tras la derrota contra Roma, la tribu quedó reducida, pero la figura de Boudicca se conserva en la memoria británica, incluida una estatua en Londres. Hinman señaló que están en el centro de la tierra de los Iceni y que, aunque no está claro si los objetos fueron enterrados intencionadamente por ellos, es casi seguro que fueron depositados en el siglo I.

Los especialistas siguen con las labores de conservación y análisis detallado de las piezas; Historic England informó que aún no se ha decidido en qué museo serán exhibidas.

La calidad y el detalle de los objetos sugieren que pertenecieron a las élites de la época, lo que refleja el prestigio y la sofisticación de la sociedad icena y de comunidades cercanas.

Artículo anterior

Conflicto en Lustramax: trabajadores denuncian operativo ilegal y empresa acusa extorsión

Artículo siguiente

Incendio en depósito judicial de Ingeniero Budge sin heridos

Continuar leyendo

Últimas noticias