El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebraron el próximo acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y cuatro países sudamericanos, cuya firma está prevista para el día siguiente, aunque Lula no asistirá a la ceremonia.
Se trata del primer acuerdo comercial importante del Mercosur, integrado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, las dos primeras siendo las mayores economías de la región. El pacto, en gestación desde hace 25 años, se firmará formalmente en una ceremonia en Paraguay. Bolivia, el miembro más reciente del bloque, no participó en las negociaciones iniciales, pero podría incorporarse más adelante.
Medios locales señalaron que el presidente argentino Javier Milei y el uruguayo Yamandú Orsi estarán presentes en el acto organizado por el paraguayo Santiago Peña. Aun así, Lula decidió no viajar a Asunción.
El mandatario brasileño estará representado en la firma por el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira.
La ausencia de Lula sorprendió a observadores, dado el papel activo que ha jugado a favor del acuerdo, sobre todo desde su retorno a la presidencia en 2023 para un tercer mandato no consecutivo.
La decepción de Lula en diciembre
Analistas interpretan la decisión como una posible señal de descontento por no haber concretado la firma en diciembre, cuando Brasil ejercía la presidencia rotatoria del Mercosur.
Desde Río de Janeiro, Lula recordó el largo proceso de negociación.
“Fueron más de 25 años de sufrimiento e intentos de llegar a un acuerdo”, afirmó durante una breve declaración en el Palacio de Itamaraty, junto a von der Leyen.
Al mismo tiempo, resaltó la importancia histórica del pacto.
“Mañana en Asunción, haremos historia al crear una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo, que reunirá a unos 720 millones de personas y un PIB de más de 22 billones de dólares”, dijo el presidente.
Von der Leyen reconoció expresamente el esfuerzo de Lula para avanzar en las negociaciones.
“El liderazgo político, el compromiso personal y la pasión que ha demostrado en las últimas semanas y meses, querido Lula, son realmente inigualables”, declaró la presidenta de la Comisión Europea.
En una conferencia en Copacabana, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, también destacó que la reciente presidencia brasileña del Mercosur fue clave para desbloquear las conversaciones y facilitar la firma en Paraguay.
“El poder de la amistad”
Los firmantes subrayaron la relevancia de crear una de las mayores zonas de libre comercio mientras, a su juicio, Estados Unidos se retrae de la cooperación económica internacional bajo la administración de Donald Trump.
“Este es el poder de la colaboración y la apertura. Este es el poder de la amistad y el entendimiento entre pueblos y regiones a través de los océanos”, afirmó von der Leyen, añadiendo que la cooperación genera prosperidad compartida y que el comercio internacional no es un juego de suma cero.
Expertos consideran que el acuerdo representa un avance de la UE y el Mercosur frente a la influencia de Estados Unidos y China en la región: Trump busca reafirmar la presencia estadounidense, mientras Pekín emplea comercio y financiamiento para consolidar su influencia.
El tratado concede a los países sudamericanos un mayor acceso con aranceles preferenciales al amplio mercado europeo de productos agrícolas, beneficiando a exportaciones como el café instantáneo, la carne aviar y el jugo de naranja.
Apex, la agencia brasileña de promoción de inversiones, proyecta que las exportaciones agrícolas hacia la UE generarán alrededor de 7.000 millones de dólares en los próximos años.
No obstante, Lula advirtió que el Mercosur no pretende quedar reducido a un simple proveedor de materias primas: “Queremos producir y vender bienes industriales con mayor valor añadido”, declaró.
Flavia Loss, profesora de relaciones internacionales en la Fundación Escuela de Sociología y Política de São Paulo, interpretó la ausencia de Lula como una respuesta al retraso en la firma y como una señal de que Brasil y el Mercosur buscan relaciones de mayor igualdad con la UE. “Considero la ausencia de Lula como una señal: ‘El acuerdo es importante, pero no vamos a cambiarlo todo para ellos’”, señaló.
Refutación de la lógica MAGA
Aunque el acuerdo es asimétrico y económicamente más favorable a la Unión Europea, también ofrece beneficios políticos para ambas partes, según Roberto Goulart Menezes, profesor de relaciones internacionales de la Universidad de Brasilia.
Para la UE, el tratado demuestra su apuesta por diversificar socios y reforzar el multilateralismo, en contraste con la lógica proteccionista promovida por Trump, según Goulart.
“Y para el Mercosur, ilustra que el bloque sigue siendo relevante, pese a quienes lo consideran irrelevante o en declive”, añadió.
António Costa respondió a críticas sobre un supuesto sesgo a favor de la UE recordando que el acuerdo también regula la inversión. Señaló que la política europea difiere del enfoque chino, que suele centrarse en la extracción de recursos para que el valor agregado se genere en otro lugar.
“Ya no existe esa lógica postcolonial de andar extrayendo recursos naturales”, afirmó Costa.
(Con información de AP)


