Un escándalo que comenzó como un chiste terminó afectando la relación entre Luciano Castro y Griselda Siciliani. Tras una serie de reproches y desencuentros, Siciliani decidió poner fin a la convivencia: dejó a Castro en Mar del Plata y viajó a Buenos Aires para retomar sus actividades laborales.
Castro permaneció en Mar del Plata, donde fue fotografiado sentado en la playa, pensativo y solo. Fuentes y panelistas que difundieron las imágenes comentaron que la pareja solía mostrarse afectuosa en Rumenco, donde él alquila una casa, pero que después de una nota pública ella dejó de aparecer junto a él; actualmente se lo ve también compartiendo tiempo con sus hijos.
El viernes 16 de enero, Alejandro Castelo informó en el programa A la tarde que la separación era oficial: tras una conversación en la que se pusieron las cosas sobre la mesa, Siciliani tomó la decisión de terminar la relación y Castro la comprendió, aunque la atraviesa con dolor. Antes del anuncio, la actriz evitó a los cronistas y mostró una actitud más evasiva de lo habitual, según señaló Adrián Pallares. Paula Varela agregó que Griselda parecía sobrepasada: lo que en un principio fue humor en redes y memes ahora tiene otra implicancia.


