La presencia de Luciano Cáceres en la escena cultural de Madrid se afianza mientras combina el rodaje de una comedia con funciones teatrales. Desde la capital española, el actor argentino cuenta a Teleshow que disfruta especialmente presentar su unipersonal Muerde en el Espacio Mistral, que describe como “una sala soñada” y valora por su programación musical y teatral.
Su proyección internacional suma un estreno previsto para este jueves: la película de terror El susurro, filmada en Uruguay y dirigida por Gustavo Hernández. Cáceres destaca la cuidada factura técnica del film y menciona que ha recibido numerosos premios en festivales de cine de género.
Prefiere no revelar detalles de la trama, pero adelanta que su papel tiene una continuidad temática: “No quiero spoilear la historia, pero de alguna manera, si sos vampiro, vas a seguir siendo vampiro cuando se te despierte…”. Explica que su intervención está planteada en tres momentos claves —inicio, desarrollo y final— y que buscó evitar el estereotipo habitual del vampiro.
Con cada nuevo trabajo reafirma su idea de que el aprendizaje es constante. Describe a su personaje en El susurro como alguien con una particularidad heredada a lo largo de generaciones, un ser con un mandato casi eterno.
La propuesta para sumarse al proyecto llegó de forma directa: le llamaron para contarle que se rodaría en Uruguay con Gustavo Hernández, a quien ya conocía por su filmografía. Hizo la prueba de audición en la habitación de un hotel en Los Ángeles y recibió la confirmación pocas horas después.
El género de terror tiene para él un valor especial, tanto profesional como personal. Confiesa que le encanta el cine de terror y que lo comparte con su hija Amelia, ahora adolescente, con quien suele ver muchas películas del género.
También se declara aficionado a los clásicos: es fan del cine de los años treinta, de directores como Tod Browning y de intérpretes como Bela Lugosi. Además, señala que con su hija aprovechan para ver los estrenos más recientes.
En cuanto a su atractivo social, comenta que el cine de terror sigue ofreciendo una experiencia particular: mezcla de susto, tensión, sorpresa y suspenso. Considera que ese carácter experiencial y su idoneidad como plan para adolescentes explican el crecimiento y la convocatoria sostenida del género en los cines.
Paralelamente, Cáceres participa en la película El Taser, dirigida por Borja Echeverría, donde interpreta a un argentino de aire algo matón en esta comedia.
Su incorporación a ese elenco se produjo tras la recomendación de un colega y la aceptación del director. Le pidieron material, el director lo reconoció, le envió el guion para confirmar su interés y así se concretó su viaje para participar en la filmación.
El actor no se intimida ante el desafío de trabajar en contextos diferentes. Señala que la profesión obliga a ponerse a prueba constantemente y a revalidar el oficio en cada trabajo. Para él, la diversidad de géneros —comedia, terror, drama, novelas, históricas— enriquece su aprendizaje.
En su calendario inmediato figura el estreno del unipersonal español Paraíso, que presentará el 12 de marzo en el Teatro San Martín de Buenos Aires. Explica que estuvo ensayando antes de viajar y que al regresar afronta la recta final de los preparativos, bajo la dirección de Ignacio Rodríguez de Anca.
Describe la trama de Paraíso así: la historia de un empresario turístico con tendencias estafadoras que, tras un trasplante de corazón, recibe el órgano de una prostituta dominicana y negra, lo que desencadena una serie de situaciones inesperadas, contado con un tono que mezcla humor y sarcasmo.
Su trayectoria incluye más de cuarenta películas y extensas giras teatrales. Señala que con Muerde han realizado más de doscientas veinte funciones en casi noventa ciudades de Argentina y otros países, y que la obra continuará presentándose en paralelo con Paraíso ante invitaciones internacionales.
Un recuerdo, un sueño cumplido
Sobre su formación y recorrido, recuerda sus orígenes en el teatro independiente de los noventa, cuando la mayoría de sus compañeros combinaban la actuación con otros trabajos. Relata que en 2020 protagonizar una película en Italia fue la concreción de un viejo sueño: de joven había imaginado ser actor de cine tras ver a grandes intérpretes como Vittorio Gassman en una película que le mostró su padre.


