Vecinos de Llavallol denunciaron cortes de luz prolongados, con interrupciones que llegan hasta 15 horas, y exigieron soluciones definitivas ante la falta de respuestas de la empresa Edesur. Según los habitantes, la situación no es nueva: afirman que los problemas vienen desde hace años y que la situación empeoró recientemente, con un episodio particularmente grave la semana pasada.
Las consecuencias se perciben en los hogares y en la economía familiar. La pérdida de alimentos por el descompuesto funcionamiento de las heladeras es habitual; además, hay dificultades para conservar medicamentos. Varias personas señalaron que hay vecinos que se recuperan de operaciones o deben permanecer en cama y no pueden contar con equipos eléctricos, como ventiladores o aparatos necesarios para su cuidado, por la frecuencia de los cortes. Las altas temperaturas —mencionaron jornadas de 34 o 35 °C— agravan el impacto sobre la salud, dejando a muchos en una situación de malestar físico prolongado.
La falta de suministro también repercute en el trabajo: quienes dependen de la electricidad para sus oficios pierden ingresos directos. Un vecino explicó que su esposa se dedica a la costura y que la ausencia de luz complica seriamente su fuente de subsistencia, una dificultad que se replica en otros rubros domésticos y pequeños talleres.
Frente a estos problemas, los vecinos aseguran haber efectuado numerosos reclamos formales ante Edesur. Relatan que tras muchos llamados les entregaron números de reclamo pero no hubo soluciones concretas; la percepción general es de abandono y de falta de respuesta institucional. Indicaron además que el conflicto se repite desde al menos 2017 y que en noviembre de 2024 presentaron un petitorio con alrededor de 130 firmas, documento del que no han recibido seguimiento.
Como medida de protesta por la falta de respuestas, los residentes cortaron la calle Antártida Argentina. Atribuyen la persistencia del problema a la falta de inversiones en infraestructura: sostienen que el crecimiento urbano no fue acompañado por mejoras en la red eléctrica. Señalan que los transformadores que abastecen el área son los mismos desde hace décadas y que resulta insostenible que un solo transformador tenga que cubrir seis o nueve manzanas.
Los vecinos reclaman a Edesur intervenciones urgentes y una planificación que contemple el aumento poblacional y la demanda eléctrica de la zona. Piden, además, mecanismos efectivos de atención y reparación para evitar que las pérdidas económicas, los riesgos para la salud y las limitaciones laborales sigan agravando su calidad de vida.


