El entrenador de Estudiantes, Eduardo Domínguez, valoró positivamente la actuación del equipo en la victoria 2-1 ante Boca en el estadio Jorge Luis Hirschi, aunque lamentó el retroceso en los minutos finales cuando el rival descontó y buscó el empate. Señaló que, tras un inicio apresurado, el equipo controló el juego durante unos 70 minutos y que la jerarquía del adversario los obligó a retroceder, aunque Boca prácticamente no remató al arco. Reconoció que fallaron tres mano a mano y que deben ajustar esos detalles para no sufrir al cierre de los partidos. Añadió que físicamente estuvieron bien y criticó decisiones del árbitro, al entender que no sancionó algunas faltas en su contra como sí las aplicó al rival.
Domínguez: dominamos el juego


