10 de febrero de 2026
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Riesgo de desastres ecológicos por petroleros iraníes en mal estado en aguas internacionales

Un análisis de la consultora Pole Star Global advierte que la flota clandestina de petroleros iraníes constituye un riesgo serio para los ecosistemas marinos y podría provocar un desastre ecológico varias veces mayor que el derrame del Exxon Valdez (1989). El costo de limpieza de un incidente de esa magnitud se estima entre 860 y 1.600 millones de dólares, con impactos devastadores sobre la vida marina y las comunidades costeras a lo largo de miles de kilómetros.

El informe, citado por The Guardian, señala que la vejez de los buques, la falta de seguros occidentales y las reducidas normas de mantenimiento bajo sanciones aumentan “el riesgo de un daño ambiental catastrófico”. Una sola avería en uno de estos petroleros podría provocar mortalidad masiva de fauna, contaminar entre 800 y 1.600 kilómetros de litoral y afectar gravemente la salud y los medios de vida locales.

De los 29 barcos iraníes analizados que desconectaron sus sistemas de identificación tras la incautación por parte de EE. UU. de una embarcación venezolana en diciembre, la mitad supera los 20 años de vida útil recomendada. Siete están en la categoría de “riesgo extremo” por tener más de 25 años, tres superan los 30 años, y cinco son Very Large Crude Carriers (VLCC) con capacidad aproximada de 300.000 toneladas.

Mark Spalding, presidente de The Ocean Foundation, advirtió que la flota clandestina de Irán es una amenaza ambiental creciente: “La pregunta no es si habrá un gran incidente, sino cuándo y quién pagará el precio en términos de comunidades costeras y ecosistemas marinos, por un sistema de transporte diseñado para eludir la rendición de cuentas”.

Los analistas también subrayan que estos petroleros suelen navegar sin seguro, de modo que el país afectado por un derrame asumiría todos los costos de limpieza. En años recientes se han registrado más de 50 incidentes vinculados a flotas oscuras en el mundo, incluidos choques y vertidos. Entre 2021 y 2024, nueve manchas de petróleo en lugares como Tailandia, Italia y México se atribuyeron a naves de la llamada “flota oscura” rusa, mientras que la operación iraní ha recibido menos atención pública y regulatoria.

Saleem Khan, responsable de datos y análisis en Pole Star Global, calificó la situación de “bomba de tiempo”: es cuestión de tiempo que un buque encalle, se parta o sufra una explosión que provoque un gran derrame. Transportan petróleo, a menudo presurizado, y dependen de maquinaria que debe funcionar perfectamente para evitar incendios o explosiones. Además, el comercio ilícito detrás de estas operaciones resulta muy lucrativo para sus participantes.

La flota clandestina global suma varios cientos de embarcaciones que evaden sanciones mediante banderas falsas, titulares ficticios y bloqueos de seguimiento satelital; algunos cálculos la sitúan en torno al 17% de la flota mundial de petroleros. Rusia posee la mayor parte de esta flota, y dos de sus buques envejecidos provocaron un derrame significativo en el mar Negro en diciembre de 2024.

El comercio ilícito de petróleo bajo sanciones mueve miles de millones de dólares anuales. En octubre, el presidente francés Emmanuel Macron afirmó que la flota oscura rusa genera alrededor de 30.000 millones de euros al año, financiando entre el 30% y el 40% del esfuerzo bélico en Ucrania.

Estados Unidos lidera las acciones contra la flota oscura, con incautaciones recientes de embarcaciones relacionadas con Rusia y Venezuela. Francia, Alemania, Estonia y otros países también han interceptado naves, y el Reino Unido advirtió que podría detener un buque ruso en sus aguas; desde octubre de 2024, el Reino Unido ha inspeccionado y cuestionado cerca de 600 buques sospechosos.

La Organización Marítima Internacional (OMI) establece el marco normativo que aplican los Estados miembros. Un portavoz señaló que los buques que no cumplen las reglas de seguridad y medioambientales de la OMI o que operan sin transparencia ponen en riesgo a los marinos, el entorno marino y el comercio mundial. El comité jurídico de la OMI está analizando medidas para reforzar la transparencia y prevenir registros falsos y banderas ilegales.

El informe recomienda reforzar el monitoreo satelital, endurecer las inspecciones en puertos y prohibir la entrada a buques que no acrediten condiciones de seguridad, además de sancionar a los propietarios beneficiarios de navíos de alto riesgo. Pole Star Global apunta que actualmente no existe un esfuerzo internacional coordinado para frenar las operaciones de estas flotas ocultas.

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