Una pelea enérgica interrumpió la sesión del Parlamento turco este miércoles, cuando legisladores se enfrentaron físicamente durante el intento de la oposición de impedir la jura de Akın Gürlek como nuevo ministro de Justicia.
La jornada estuvo marcada por acusaciones de ilegitimidad y confrontaciones, lo que puso de manifiesto la elevada tensión política entre las fuerzas enfrentadas.
Diputados del partido socialdemócrata CHP ocuparon el estrado para bloquear la ceremonia, mientras que representantes del gobernante AKP intentaron desalojarlos.
Durante el altercado, un diputado del CHP sufrió la fractura de la nariz, según medios turcos. Ante el nivel de violencia, el presidente del Parlamento ordenó suspender temporalmente la sesión.
El bloqueo se centró principalmente en los antecedentes de Gürlek: la oposición le atribuye la conducción de investigaciones judiciales de carácter político cuando fue fiscal jefe de Estambul, procesos que, según el CHP, llevaron al encarcelamiento de varios alcaldes opositores.
Además, el partido opositor cuestionó la constitucionalidad de su designación, alegando que Gürlek seguía en funciones como fiscal en el momento del nombramiento. Durante los últimos ocho años encabezó tribunales en Estambul que aplicaron condenas severas contra políticos opositores, activistas y periodistas.
En 2022 asumió como viceministro de Justicia y, en 2024, fue nombrado fiscal jefe de Estambul; entre los casos que dirigió figura el del alcalde Ekrem Imamoglu, actualmente encarcelado.
El presidente Recep Tayyip Erdogan anunció este miércoles la sustitución de los ministros de Justicia e Interior, un movimiento interpretado por algunos analistas como un endurecimiento frente a la oposición.
En paralelo al nombramiento de Gürlek, Mustafa Çiftçi asumió el Ministerio del Interior tras su etapa como gobernador de Erzurum; no consta una afiliación política pública de Çiftçi.
Entre las reacciones, el líder del CHP, Özgür Özel, llamó en 2024 a Gürlek “guillotina andante”, comentario que le valió una condena por daños morales. La oposición ha expresado preocupación por un posible aumento de la presión institucional.
Los acontecimientos recientes apuntan a un escenario político aún más tenso y plantean perspectivas complejas para el futuro de la oposición turca.

