Los ministros de Defensa de la Unión Europea se reunieron en Bruselas para evaluar el aumento del apoyo militar y financiero a Ucrania y discutir las perspectivas de seguridad del bloque de cara a 2026.
La sesión, dirigida por la alta representante para Política Exterior, Kaja Kallas, contó con la participación de los 27 Estados miembros, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el ministro de Defensa de Ucrania, Mijailo Fedorov, quien expuso las necesidades urgentes de su país en el marco del conflicto con Rusia.
El encuentro tuvo lugar antes de una reunión de la OTAN en la ciudad, donde se revisarán los envíos de armamento a Ucrania y la implementación de la misión Centinela del Ártico, creada tras la crisis en Groenlandia.
Kallas destacó la prioridad de atender las demandas de Kiev y la flexibilidad en el uso de un préstamo de 90.000 millones de euros aprobado ese día por el Parlamento Europeo para cubrir necesidades inmediatas de Ucrania.
Los ministros debatieron estrategias para aumentar la ayuda y estudiaron la posibilidad de que la Unión Europea participe en garantías de seguridad solicitadas por el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, de cara a eventuales negociaciones con Rusia.
También se propuso formar a militares ucranianos en su propio territorio, con dos centros identificados, y movilizar capital privado a través del Banco Europeo de Inversiones para reforzar la industria militar y la producción de bienes de doble uso.
La ministra de Defensa de España, Margarita Robles, planteó reforzar la presencia naval europea en el Báltico y avanzar hacia una mayor cohesión y autosuficiencia, subrayando la importancia de fortalecer capacidades militares y sectores estratégicos de doble uso.
Se evaluó que la formación de soldados ucranianos comience antes de que concluyan los combates, a pesar de las advertencias de Rusia de considerar a cualquier militar europeo en suelo ucraniano como objetivo legítimo.
Hasta la fecha, la Unión Europea ha formado a más de 86.000 militares ucranianos, lo que refleja un apoyo sostenido a la defensa de la soberanía de Ucrania.
Kallas afirmó que Rusia no está alcanzando sus objetivos en Ucrania, citando el aumento de bajas y las dificultades económicas, y señaló que Europa debe aprender de la innovación defensiva ucraniana y de la rápida ampliación del gasto militar para reforzar su propia capacidad defensiva.
El debate sobre la seguridad continental se intensificó, con posiciones como la del presidente francés, Emmanuel Macron, que aboga por reducir la dependencia europea de Estados Unidos, y la llamada de Mark Rutte a clarificar la división de roles entre la OTAN y la Unión Europea.
El Parlamento Europeo aprobó un informe que respalda un pilar de defensa europeo más sólido y autónomo en su actuar, manteniendo a la OTAN como base de la defensa colectiva; el texto resalta la cooperación con Ucrania en defensa e innovación y la colaboración con socios transatlánticos.
La intervención de Mijailo Fedorov permitió exponer con detalle las necesidades ucranianas, mientras Kaja Kallas reiteró la adaptación de la ayuda europea a la evolución del conflicto.
(Con información de Europa Press)

