El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo este jueves que es escéptico sobre la viabilidad de un acuerdo nuclear con Irán, aunque admitió que podría considerarlo si el pacto aborda también los misiles balísticos y el respaldo iraní a grupos armados en la región.
Antes de regresar a Israel, explicó que en su reciente reunión en Washington con el presidente estadounidense Donald Trump planteó sus reservas sobre la posibilidad de lograr un acuerdo efectivo con Teherán.
Netanyahu afirmó que manifestó un escepticismo general respecto a cualquier pacto con Irán, subrayando la preocupación histórica de Israel por la política nuclear y regional de la República Islámica.
Pese a esas dudas, dejó abierta la puerta a la negociación: consideró que un acuerdo sería aceptable si incluye los elementos que Israel considera vitales, como detener el programa nuclear, limitar los misiles balísticos y cesar el apoyo a grupos aliados de Irán.
Reiteró que, de alcanzarse un acuerdo, este debe abarcar no solo el programa atómico, sino también las capacidades de misiles y las relaciones de Irán con actores armados regionales.
Netanyahu explicó que la postura israelí se basa en experiencias previas de negociaciones fallidas y en la reciente escalada militar en la región, que incluyó ataques coordinados de Israel y Estados Unidos contra instalaciones nucleares iraníes en junio de 2025.
Señaló además que, según Trump, los iraníes han entendido con quién están tratando, y que la mayor firmeza de la administración estadounidense podría influir en la disposición de Irán para aceptar condiciones más rigurosas.
Aunque se mostró escéptico, consideró que la combinación de presión militar y diplomática, junto con el aprendizaje de errores pasados, podría crear las condiciones para un acuerdo satisfactorio.
Evaluó que las medidas que está impulsando la administración estadounidense y la posible percepción iraní de sus errores anteriores podrían propiciar un entendimiento esta vez.
Sin embargo, subrayó que la posibilidad de un acuerdo depende de la voluntad de Irán para aceptar un paquete que vaya más allá de lo nuclear; Israel insiste en que limitar el enriquecimiento no basta y reclama restricciones a misiles y al apoyo a actores armados regionales.
Por su parte, Teherán ha mantenido que solo está dispuesto a negociar su programa nuclear a cambio de alivios en las sanciones y rechaza condicionar esas conversaciones a su política de defensa o a sus alianzas regionales.
Tras la reunión, Donald Trump reiteró que su preferencia sigue siendo la vía diplomática.
El presidente dijo que el encuentro fue muy positivo, que la relación bilateral continúa fuerte y que no se alcanzó un acuerdo definitivo, aunque insistió en proseguir las negociaciones; advirtió además que su administración está preparada para endurecer su respuesta si no se logra un pacto.
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se desarrollan en un clima de desconfianza mutua y presión internacional. En Israel, el Parlamento y la sociedad civil siguen de cerca las conversaciones por sus posibles implicaciones en la seguridad regional.
(Con información de EFE, AFP y Reuters)

