Están a la espera de los shows y, mientras disfrutan de la adrenalina previa a los espectáculos de febrero, reconocen que este es un momento clave para ponerse en el centro de la escena con su música. Para el grupo, el carnaval no es solo una época del año: es una actitud permanente, resumida en la frase que repetían con alegría durante la preparación: “Carnaval toda la vida y una noche junto a vos”.
En los últimos tiempos atravesaron largas travesías que fueron, además de viajes, experiencias de crecimiento colectivo. Relatan un viaje autogestivo a San Clemente donde organizaron la logística y financiaron el traslado mediante la venta de gorras en plazas y parques del conurbano. Ya en la costa, continuaron con esa misma estrategia en la playa y la peatonal para solventar sus gastos. Más allá del esfuerzo económico, valoran lo que aportó la experiencia al grupo: sirvió para afianzar los ritmos que trabajan, reforzar los lazos entre los integrantes y llevar alegría a las personas que estaban de vacaciones.
Describen la vivencia como entusiasta y gratificante. El contacto directo con el público en espacios abiertos les permitió comprobar cómo su propuesta se integra con el clima festivo del lugar. Para ellos, tocar en esos contextos no es solo un ensayo práctico, sino la oportunidad de testear repertorio y comunicación con distintas audiencias, aprender a adaptarse y compartir energía en un entorno más informal que los escenarios habituales.
Con la llegada de los shows masivos, la percepción cambia: ya no se trata de un ensayo más. La exposición es mayor y el público se vuelve multitudinario en comparación con otros espacios donde suelen tocar. Eso convierte cada presentación en un ejercicio de confianza y coordinación: apoyarse entre los compañeros, salir a escena con decisión y dar lo mejor de sí. En ese sentido, surgió una consigna que sintetiza su enfoque: “¡Juegue!”. Esa palabra funciona como recordatorio para disfrutar del momento, soltar los miedos y confiar en el colectivo.
En resumen, el grupo vive esta etapa con entusiasmo y responsabilidad. Las experiencias autogestivas y las presentaciones en espacios masivos les han servido para consolidar su identidad musical y su vínculo interno, siempre con la idea de compartir alegría y ritmo con quienes los escuchan.

