El expresidente surcoreano Yoon Suk Yeol podría enfrentar la pena de muerte el 19 de febrero, cuando el Tribunal del Distrito Central de Seúl dicte sentencia por cargos de insurrección relacionados con su intento fallido de imponer la ley marcial en diciembre de 2024.
El tribunal anunciará el veredicto contra el exmandatario, de 65 años, en una audiencia que se transmitirá en directo a todo el país. La fiscalía pidió la pena capital, acusándolo de haber suspendido la democracia para satisfacer una “ansia de poder”.
Insurrección y caída
La crisis comenzó en diciembre de 2024, cuando Yoon anunció por televisión la suspensión del gobierno civil y ordenó el despliegue de tropas en el Parlamento para hacer cumplir la declaración de ley marcial; la medida duró alrededor de seis horas. Legisladores de la oposición ingresaron a la Asamblea Nacional y rechazaron la decisión en una sesión de emergencia.
En abril del año pasado, el Parlamento lo destituyó mediante un juicio político. Posteriormente, la fiscalía presentó varios cargos contra él, entre ellos insurrección y obstrucción de la justicia.
Yoon negó las acusaciones y sostuvo que actuó para derrotar una “dictadura legislativa” supuestamente liderada por opositores que, según dijo, obstaculizaban sistemáticamente su gestión.
¿Pena de muerte o prisión perpetua?
Corea del Sur mantiene la pena de muerte en su código penal, aunque no ejecuta condenas desde 1997; decenas de reclusos siguen en el pabellón de condenados a muerte.
La sanción mínima por insurrección es la cadena perpetua. El abogado Yoo Jung-hoon consideró que esa es la pena más probable para Yoon. Los jueces pueden, en casos excepcionales, aplicar una “mitigación discrecional” para imponer una pena inferior, pero la falta de reconocimiento de culpabilidad o muestras de arrepentimiento reduce esa posibilidad.
Yoo también calificó como “altamente improbable” una absolución, señalando que existe abundante evidencia en el expediente judicial.
Otros procesos en curso
Aun si el tribunal absolviera a Yoon por insurrección, no recuperaría la libertad: el mes pasado fue condenado a cinco años de prisión por obstrucción de la justicia y otros delitos vinculados a la crisis de la ley marcial.
En total enfrenta ocho juicios distintos. Entre las acusaciones figura la denuncia de que su administración envió drones a Corea del Norte para provocar una reacción que sirviera de pretexto para declarar un gobierno militar. También está imputado por presunto falso testimonio en el proceso por ley marcial contra el ex primer ministro Han Duck-soo, quien formó parte de su gabinete.
Condenas a ex funcionarios
El ex primer ministro Han Duck-soo fue condenado el mes pasado a 23 años de prisión por su papel en el escándalo, una pena ocho años superior a la solicitada por la fiscalía.
El exministro del Interior Lee Sang-min recibió una condena de siete años. El exjefe de inteligencia Cho Tae-yong enfrenta juicio por cargos que incluyen incumplimiento del deber y perjurio.
Según Yoo Jung-hoon, el fallo por insurrección contra Yoon “servirá como un importante barómetro” para los procesos relacionados.
La situación de la ex primera dama
La esposa del expresidente, Kim Keon Hee, ingresó en prisión en enero tras ser condenada por soborno en un caso separado y no vinculado a la ley marcial. El Tribunal del Distrito Central de Seúl le impuso 20 meses de cárcel al estimar que aceptó regalos de lujo de la Iglesia de la Unificación, incluidos un bolso Chanel y un collar Graff.
La fiscalía había solicitado una pena de 15 años y presentó apelación.
Durante su mandato, Yoon vetó tres proyectos de ley promovidos por la oposición para investigar a Kim, el último en noviembre de 2024. Una semana después anunció la imposición de la ley marcial que desencadenó la crisis institucional más grave del país en décadas.
(Con información de AFP)

