El 17 de febrero de 2026 comenzó el Año Nuevo Chino bajo la influencia del Caballo de Fuego, un signo asociado a intensidad, energía acelerada y movimiento en distintos ámbitos. Según la astróloga Ludovica Squirru, este ciclo no será para la complacencia, sino para la acción y la transformación profunda.
El Caballo de Fuego simboliza impulso, pasión y determinación, por lo que se esperan decisiones clave y pruebas tanto personales como colectivas. Squirru aconseja mantener flexibilidad y capacidad de adaptación, además de gestionar las emociones de manera consciente para avanzar con éxito.
Los cambios rápidos pueden abrir oportunidades para quienes actúen con rapidez y estrategia, aunque también implican desafíos que requieren prudencia en la gestión de recursos y la planificación. En lo afectivo, la energía de fuego impulsa a fortalecer vínculos y a abrirse a nuevas relaciones con autenticidad y compromiso; quienes trabajen en su crecimiento personal podrían ver progresos significativos.
En cuanto a la salud, es importante equilibrar actividad y descanso para evitar el desgaste, especialmente en los signos que sentirán con más fuerza la influencia del Caballo de Fuego. Dentro del zodíaco chino, animales como el Tigre y el Perro podrían resultar particularmente favorecidos, con oportunidades para concretar proyectos postergados y afianzar relaciones laborales y personales.
En síntesis, 2026 bajo la energía del Caballo de Fuego promete movimientos rápidos, decisiones audaces y oportunidades para quienes acepten el cambio con consciencia y valentía.

