Las autoridades ucranianas anunciaron este miércoles la imposición de sanciones contra el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, por su apoyo a la invasión rusa de Ucrania, iniciada hace casi cuatro años por orden del mandatario ruso, Vladimir Putin.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, informó que “hoy Ucrania impuso un paquete de sanciones contra Alexander Lukashenko” y aseguró que Kiev intensificará las contramedidas contra cualquier forma de colaboración que contribuya a la muerte de civiles ucranianos. Añadió que trabajará con socios internacionales para que estas medidas tengan alcance global.
Zelenski señaló que, durante la segunda mitad de 2025, Rusia desplegó en territorio bielorruso un sistema de estaciones retransmisoras para controlar drones suicidas, lo que aumentó la capacidad del Ejército ruso para atacar regiones del norte, desde Kiev hasta Volinia.
El presidente ucraniano afirmó que, sin la asistencia bielorrusa, Rusia no habría podido llevar a cabo ciertos ataques, en particular contra infraestructuras energéticas y ferroviarias. También indicó que más de 3.000 empresas bielorrusas han colaborado con la guerra rusa, suministrando maquinaria, equipos y componentes considerados “de importancia crítica”, incluidos elementos para la fabricación de misiles que atacan ciudades y localidades.
Además, señaló que se está desarrollando infraestructura para instalar misiles de alcance intermedio, como los denominados “Oreshnik”, en suelo bielorruso, lo que, según Zelenski, representa una amenaza evidente no solo para Ucrania sino para toda Europa.
El presidente agregó que Lukashenko no solo permitió el despliegue de los “Oreshnik” en Bielorrusia, sino que el año pasado empresas bielorrusas facilitaron a Rusia componentes, piezas y una base de fabricación esenciales para ese armamento, y que esa cooperación continúa en 2026.
Zelenski acusó a Lukashenko de sacrificar la soberanía bielorrusa a cambio de mantener su poder personal, de ayudar a Rusia a eludir sanciones internacionales, de justificar la guerra y de aumentar su participación en la escalada y prolongación del conflicto. Advirtió que esto tendrá “consecuencias especiales”.
Por ahora, las autoridades de Bielorrusia no han respondido al anuncio de Zelenski. Lukashenko se ha ofrecido en varias ocasiones como mediador y Minsk acogió, poco después del inicio de la invasión, varias rondas de negociación que no lograron resultados.
Desde entonces, Ucrania y sus aliados occidentales han rechazado la posibilidad de que Bielorrusia medie en el conflicto, al considerarla un socio estratégico de Moscú y, por tanto, incapaz de mantener una postura imparcial en eventuales acuerdos de paz.
(Con información de Europa Press)

