En el lobby del Hotel Diplomatic, mientras el cuerpo técnico de Eduardo Domínguez ultima detalles tácticos —con el probable regreso de González Pírez y un esquema 4-3-3 que incluiría a los jóvenes Castro y Pérez— se destaca la presencia de Leandro, referente de la agrupación Pincharrata Mendocino.
Leandro explica que ser hincha de Estudiantes es una tradición familiar: es la cuarta generación de su familia y sus dos hijos también siguen la misma afición. Aunque su familia proviene de Buenos Aires, él ha convertido a Mendoza en una sede del club, con más de 150 miembros y una escuela de fútbol propia. Sobre el partido ante Gimnasia de Mendoza, la filial prefiere actuar con prudencia: por seguridad y para mantener la neutralidad, suelen quedarse en el hotel y acompañar al equipo desde allí, en lugar de mezclarse con las hinchadas locales. Además, esperan con interés el sorteo de la Copa Libertadores, con la esperanza de un cruce en Chile por la cercanía geográfica.



