20 de marzo de 2026
Buenos Aires, 21 C

Plogging: entrenamiento urbano que une ejercicio y conciencia ambiental

El plogging, una práctica que combina correr con recoger basura, está ganando terreno en Nueva York y cambiando el uso de los espacios urbanos.

Impulsado por organizaciones como New York Road Runners (NYRR) y por la participación de corredores y residentes, este movimiento une el interés por la salud física con la acción ambiental.

La actividad consiste en ejercitarse al aire libre mientras se recogen residuos de la vía pública. En Nueva York, busca limpiar el entorno urbano y fomentar hábitos de vida más saludables de forma simultánea.

Popular en barrios y en eventos deportivos, el plogging ha creado una comunidad activa que promueve la idea de que pequeñas acciones colectivas pueden mejorar el entorno.

Según el New York Post, los primeros encuentros de plogging en la ciudad fueron promovidos por el NYRR en 2019 como parte de la conmemoración del Día de la Tierra. El término proviene del sueco “plocka upp” (recoger) y la iniciativa se extendió desde Manhattan a otros vecindarios. En la sede del NYRR, cualquier persona puede acceder a bolsas y guantes para participar, ya sea individualmente o en grupos.

La expansión del plogging en los eventos de Nueva York

La relación entre el plogging y las carreras locales fue clave para su difusión. El NYRR organiza jornadas de plogging previas a pruebas como la United Airlines NYC Half Marathon, la RBC Brooklyn Half Marathon y el Maratón de Nueva York, donde los participantes combinan recorridos tranquilos con la recolección de residuos, según el New York Post.

Para Aly Criscuolo, directora de sostenibilidad del NYRR, la visibilidad que ofrece el maratón —con millones de espectadores— facilita que el plogging llegue a barrios fuera de las rutas oficiales. Criscuolo señala que, aun fuera de eventos formales, hay personas que registran basura en sus salidas matutinas. La asistencia promedio a estas jornadas ronda los 100 participantes, entre corredores inscritos y ciudadanos interesados en la sostenibilidad local.

Comunidad y concienciación ambiental a través del plogging

El compromiso ciudadano es fundamental para el crecimiento del plogging. Tina Muir, maratonista retirada y promotora de la sostenibilidad, explicó que participar en estas actividades cambió su visión del deporte: le permitió contribuir de forma tangible al entorno y fortalecer su vínculo con la ciudad, según contó al New York Post.

Muir apunta que las acciones individuales inspiran a los demás a replicarlas, y Criscuolo aclara que, aunque recoger residuos no resolverá la crisis climática por sí solo, educar y demostrar que cualquiera puede actuar a nivel local tiene un efecto significativo. La educación ambiental y el fomento de nuevos hábitos se consideran logros importantes de esta tendencia.

Beneficios físicos, mentales y sociales del plogging

Además del impacto ambiental, el plogging ofrece beneficios para la salud. Jason Fitzgerald, entrenador y conductor del Strength Running Podcast, explica que las pausas para recoger basura reducen el ritmo cardíaco respecto a correr continuamente, lo que puede aumentar la quema de grasa y favorecer la recuperación. También considera que se trata de una forma de ejercicio sostenible que contribuye a la salud ósea, al control metabólico y a la prevención de enfermedades como la diabetes tipo 2.

El gesto de agacharse para recoger desechos trabaja grupos musculares similares a los implicados en sentadillas y zancadas, por lo que desde NYRR recomiendan realizar estiramientos posteriores.

Para quienes comienzan, el cambio de ritmo puede resultar extraño, pero con la práctica mejora la sensación corporal. Fitzgerald sugiere que los principiantes diseñen rutas conocidas, ya que las pausas alargarán el recorrido y favorecerán el desarrollo de la resistencia aeróbica.

En el plano psicológico y social, el plogging también aporta beneficios: puede reducir síntomas depresivos y produce satisfacción personal al contribuir a la comunidad. Las actividades grupales disminuyen la sensación de aislamiento y fortalecen vínculos entre participantes.

Muir considera especialmente valiosa la accesibilidad de estas iniciativas: constituyen una forma efectiva de crear comunidad y amistades, algo que muchas personas buscan hoy en día.

Las iniciativas de plogging en Nueva York muestran cómo el deporte puede trascender el bienestar individual y convertirse en un esfuerzo colectivo que aporta sentido a la vida urbana y a quienes la comparten.

Artículo anterior

Cambiar horarios de comida los fines de semana aumenta el riesgo de obesidad en jóvenes

Artículo siguiente

Soledad Larghi vinculada a estafa virtual realizada con IA

Continuar leyendo

Últimas noticias