Un misil balístico lanzado desde Irán impactó esta noche en Dimona, en el sur de Israel, provocando alarma entre la población y la movilización inmediata de equipos de rescate.
Imágenes difundidas por medios israelíes muestran un edificio derrumbado y la evacuación de zonas residenciales ante el riesgo de nuevos ataques.
Las autoridades informaron que se activaron sirenas en Dimona y localidades cercanas tras el impacto, mientras se registraron lanzamientos de proyectiles adicionales hacia la región.
The Jerusalem Post reportó múltiples impactos directos en Israel tras los recientes ataques procedentes de Irán y Líbano, que dejaron más de 70 heridos; al menos 51 de ellos en Dimona.
Entre los heridos hay un niño de diez años en condición moderada y varias personas mayores atendidas por lesiones causadas por fragmentos.
Dimona alberga el Centro de Investigación Nuclear del Neguev, la principal instalación nuclear de Israel, que fue atacada el mismo día en represalia por el bombardeo del centro de enriquecimiento de uranio Shahid Ahmadi Roshan en Natanz, Irán.
El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) informó que no se detectaron niveles anómalos de radiación ni daños en el centro de investigación tras el impacto del misil en la zona.
En ese contexto, el director general del OIEA, Rafael Grossi, subrayó la necesidad de máxima contención militar, especialmente en las proximidades de instalaciones nucleares.
En paralelo, la ofensiva iraní afectó otras zonas del país. Imágenes publicadas mostraron destrucción en Rishon Lezion, en el centro de Israel, donde una guardería quedó gravemente dañada por el impacto de otro proyectil.
La guardería normalmente atiende a decenas de niños, pero estaba vacía por el cierre de las escuelas durante el Shabat, lo que evitó víctimas en ese lugar.
Las imágenes muestran daños severos en la estructura: mobiliario destruido y juguetes entre los escombros, lo que refleja la magnitud del ataque.
No se registraron víctimas en la guardería porque el edificio estaba desocupado al momento del impacto.
Las autoridades indicaron que los sistemas de defensa aérea interceptaron la mayoría de los misiles lanzados por Irán, aunque algunos alcanzaron objetivos concretos, como el centro educativo.
La ofensiva iraní combinó misiles y drones y estuvo dirigida contra varias ciudades israelíes, incluidas Tel Aviv y Haifa.
Si bien los sistemas de defensa derribaron la mayoría de los proyectiles, la multiplicidad de objetivos y el uso de distintos tipos de munición representaron un desafío importante para las fuerzas militares.
Las fuerzas israelíes respondieron con ataques en Beirut y Teherán durante la madrugada, ampliando el conflicto y aumentando la tensión en la región.
Además de los daños materiales, el uso de munición de racimo planteó riesgos adicionales para la población civil.
La ofensiva también causó daños en otras ciudades del centro y norte de Israel; medios locales reportaron afectaciones en viviendas de Bnei Brak, Shoham y Rosh Ha’ayin.
El Comando del Frente Interior de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) desplegó equipos de búsqueda y rescate en las zonas afectadas y advirtió a la población que no se acercara a los sitios impactados para evitar más accidentes.
Además, se informó otro ataque en el sur del país: al menos 30 personas recibieron atención médica tras el impacto de un proyectil en la región de Arad, donde se declaró un “incidente con multitud de víctimas”.
Tras ese ataque se movilizaron decenas de ambulancias, unidades de cuidados intensivos y helicópteros; el Hospital Soroka activó su protocolo para recibir a los heridos.
(Información: The Times of Israel, The Jerusalem Post y Europa Press)



