Fernanda Iglesias abandonó en vivo el programa Puro Show de forma abrupta y sin previo aviso. Según contó ella misma, su salida no fue una maniobra mediática ni una pelea interna, sino una reacción visceral: “Dejé todo y salí corriendo”. La razón fue una urgencia relacionada con su hijo, que se sentía mal y requirió su presencia inmediata.
El gesto sorprendió a sus compañeros y a la audiencia, pero Iglesias explicó horas después que la decisión fue puramente personal y motivada por la prioridad de atender a su hijo. Aclaró que no hubo conflicto con la producción ni intención de generar escándalo; se trató simplemente de anteponer su rol de madre a sus obligaciones laborales.



