Un hombre de 48 años fue detenido en Mariano Acosta, partido de Merlo, acusado de provocar un incendio en un depósito de garrafas ubicado en la calle Constituyentes al 1400, según informaron fuentes policiales.
El sospechoso fue aprehendido como responsable del depósito, donde se almacenaban y vendían garrafas sin la habilitación correspondiente. La investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N°2 de Morón.
De acuerdo con la reconstrucción del hecho, el siniestro se originó cuando el hombre manipulaba una pava eléctrica en el lugar; una falla en el artefacto provocó una explosión que desató el incendio y causó quemaduras de segundo y tercer grado en rostro, cuello y manos a uno de los empleados.
Otros dos trabajadores también sufrieron lesiones por quemaduras en distintas partes del cuerpo y fueron trasladados de urgencia a la clínica Figueroa Paredes, donde permanecen internados en terapia intensiva con pronóstico reservado.
Las llamas se propagaron rápidamente, afectando el depósito y cuatro viviendas linderas, entre ellas una ubicada en la calle Bustillo al 2640. Además, un joven de 18 años recibió una grave lesión en la cabeza cuando un fragmento de una garrafa lo alcanzó mientras estaba en el patio delantero de su casa.
La víctima fue trasladada al Hospital Eva Perón, donde fue intervenida por una depresión craneana y permanece en estado grave.
Al lugar concurrieron diez dotaciones de Bomberos de Merlo, que lograron controlar el incendio y asistir a las personas afectadas. Defensa Civil evacuó a unas 60 personas de la manzana por riesgo de derrumbe y las alojó provisoriamente en el club barrial La Tapera.
Fuentes de la investigación indicaron que el detenido admitió comprar y revender garrafas de distintas marcas sin permisos. Personal de Bomberos, la división Científica y la unidad de Delitos Ecológicos trabajan en el sitio para determinar las causas exactas del incendio y evaluar los daños estructurales en las viviendas y el depósito.
La fiscalía de Morón caratuló la causa como incendio y dispuso la aprehensión del responsable del depósito.
Los testimonios de vecinos
Vecinos relataron que el mismo local había explotado hace tres años, lo que provocó la rotura de vidrios en las viviendas cercanas; por ese motivo, algunos habían reforzado aberturas con acrílicos por temor a que volviera a ocurrir.
Un testigo comentó que se trató de una segunda explosión en el lugar, describió escenas de gente corriendo y dijo que a una vecina se le voló un paredón. Señaló además que había garrafas en llamas y preocupación por posibles nuevas detonaciones.
Ezequiel, otro vecino, dijo que vive a unos 40 metros del depósito y que tuvo que refugiarse en la casa de su madre. Describió la situación como un “caos” y afirmó que las garrafas estaban “volando” por la explosión.
Otro residente explicó que, ante el riesgo, tomó lo imprescindible y se autoevacuó con su familia, preocupado por tener un bebé pequeño y por la imprevisibilidad de las explosiones de garrafas.
También se informó que objetos y restos cayeron en la vía pública; minutos después del incendio, le avisaron a un vecino que una garrafa había volado junto a su casa, lo que aumentó el temor de que pudiera producirse una desgracia.



