Los principales índices de Wall Street cerraron en rojo el viernes, afectando el ánimo de los inversores mientras el conflicto en Medio Oriente se prolonga tras un mes de enfrentamientos. La persistencia de las hostilidades y la ausencia de señales de distensión mantienen la incertidumbre en los mercados, que han dejado de lado el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre dar otros diez días a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz o enfrentarse a la destrucción de sus instalaciones energéticas. Esta advertencia se produce después de que Irán rechazara las ofertas estadounidenses para poner fin al conflicto iniciado con la escalada junto a Israel.
En el mercado energético, el barril de Brent con entrega en mayo cerró en 112,57 dólares, su nivel más alto desde julio de 2022. El crudo estadounidense terminó la jornada en 99,64 dólares por barril, cifras no vistas desde el inicio de la guerra en Ucrania. Ambos mercados registraron subidas relevantes en la jornada —el Brent aumentó 4,56 dólares, un 4,22%—, reflejando la preocupación por la seguridad en el golfo Pérsico y la falta de un acuerdo para garantizar el tránsito seguro por Ormuz. Por ese estrecho circula alrededor del 20% del petróleo mundial y una proporción mayor del gas natural licuado.
Marco Rubio afirmó que Estados Unidos podría alcanzar sus objetivos en Irán sin emplear tropas terrestres y expresó su esperanza de que la operación concluya en cuestión de semanas, pese a los recientes refuerzos militares enviados a la región.
La situación en el estrecho de Ormuz presenta complicaciones: Marine Traffic informó que dos cargueros chinos que se dirigían hacia el paso dieron vuelta al no recibir garantías de tránsito por parte de Irán, pese a la alianza estratégica entre ambos países. Imágenes difundidas en redes sociales muestran el desvío de las embarcaciones, supuestamente cargadas con crudo, al llegar a la entrada del estrecho.
El cierre de facto del estrecho de Ormuz se ha convertido en la principal medida de represalia de Irán, mientras que Trump no ha conseguido reunir aliados para formar una coalición que garantice el tránsito por esta vía estratégica. La falta de cooperación internacional aumenta la volatilidad en los mercados energéticos y financieros.
En la bolsa, el Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq encadenaron su quinta semana consecutiva de pérdidas, la racha más larga en casi cuatro años. El Nasdaq entró en territorio de corrección, con una caída superior al 10% desde su último máximo. El S&P 500 retrocedió 110,20 puntos (1,70%) y cerró en 6.366,96 unidades; el Nasdaq bajó 458,84 puntos (2,14%) hasta 20.949,24; y el Dow cayó 803,60 puntos (1,75%) hasta 45.156,51 unidades.
El índice de volatilidad del CBOE alcanzó su nivel más alto desde el 9 de marzo, reflejando un aumento del nerviosismo entre los inversores.
Acciones de grandes tecnológicas como Nvidia y Amazon registraron descensos cercanos al 2% y 4%, respectivamente. Ken Polcari, socio y estratega jefe de mercado de SlateStone Wealth, señaló que el tono general del mercado se ha vuelto muy negativo y advirtió sobre la posibilidad de nuevas caídas antes de una eventual recuperación.
(Con información de Reuters y EFE)



