Andrea del Boca regresó a Gran Hermano después de varios días de ausencia que generaron especulaciones. Al volver mostró emoción y fragilidad y debió aclarar rumores sobre el motivo de su salida y una supuesta internación falsa.
Frente a los comentarios que sugerían que se había tomado vacaciones, Andrea negó haberlo hecho y confrontó a uno de los participantes. Explicó que su ausencia respondió a cuestiones de salud: tuvo presión arterial elevada y un cuadro de colon irritable que requirieron medicación y antibióticos. Al regresar dijo que estaba medicada y reconoció el temor que le provocó la situación, aunque también afirmó sentirse protegida por el equipo.
Además, la actriz sufrió un golpe en la cabeza tras su regreso, lo que alimentó más preocupación entre los participantes y la audiencia. Su entrada al programa —con los ojos cerrados, los brazos cruzados y acompañada por la canción “Tonta, pobre tonta”— generó debate sobre si fue un gesto teatral o una reacción ligada a su estado de salud. En síntesis, Andrea atribuye su ausencia a problemas médicos; su retorno y la forma en que se produjo provocaron dudas y polémica dentro del reality.



