El Gobierno nacional envió al Congreso dos proyectos clave: la reforma de la Ley de Salud Mental y una modificación de la normativa sobre discapacidad, con el objetivo de reactivar la agenda parlamentaria en las próximas semanas.
Fuentes legislativas confirmaron que ambas iniciativas ingresaron por el Senado; el oficialismo eligió esa vía para iniciar el debate en una cámara donde considera tener mayor margen de maniobra.
Movimiento político para encauzar el debate
La decisión se tomó en una reunión en la Casa Rosada encabezada por Karina Milei, con la participación del titular de Diputados, Martín Menem, y del secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
La intención es que el Senado actúe como cámara de origen, lo que permitiría al Ejecutivo mantener control sobre el texto en caso de que se introduzcan modificaciones durante el tratamiento en Diputados.
El envío de los proyectos ocurre en un momento en el que el oficialismo busca retomar la iniciativa legislativa, especialmente antes del informe de gestión del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que genera tensiones y condiciona los acuerdos parlamentarios.
Además, el Ejecutivo analiza acelerar otras iniciativas, como la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y el proyecto denominado “Hojarasca”, que podría tratarse en comisión en los próximos días.
Un escenario abierto en el Senado
El debate sobre la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada sigue sin fecha de dictamen, debido a reparos de sectores de la oposición dialoguista, en particular tras la exposición del ministro Federico Sturzenegger.
En ese marco, el oficialismo procura ordenar prioridades y sostener el ritmo legislativo, aunque enfrenta negociaciones, diferencias internas y un equilibrio de fuerzas que continúa siendo estrecho.




