5 de abril de 2026
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Astronautas de Artemis II relatan su viaje a la Luna

 

Un viaje como ningún otro

La misión Artemis II de la NASA transporta a cuatro astronautas —Christina Koch, Reid Wiseman, Victor Glover y Jeremy Hansen— en la cápsula Orión hacia un sobrevuelo lunar. La tripulación realizó una comunicación en directo desde la nave, donde destacaron la singularidad del viaje y las vistas inéditas de la Tierra y la Luna que están experimentando.

Victor Glover expresó que, aunque varios miembros del equipo ya habían volado al espacio, la magnitud y el propósito de este vuelo lo hacen incomparable con experiencias anteriores, por la trascendencia científica y las panorámicas únicas del planeta y del satélite natural.

Reid Wiseman es el comandante de la misión; entre sus antecedentes figura una estancia prolongada en la Estación Espacial Internacional (EEI) durante la Expedición 40/41 en 2014. Christina Koch, ingeniera eléctrica, ostenta el récord femenino de permanencia continua en la EEI con 328 días y fue parte de la primera caminata espacial exclusivamente femenina. Victor Glover, piloto y capitán de la Marina de Estados Unidos, voló en la misión SpaceX Crew-1. Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, realiza su primer vuelo espacial con Artemis II y podría convertirse en el primer canadiense en acercarse al entorno lunar.

La tripulación ya inició el cuarto día de la misión y se prepara para las actividades previstas durante el sobrevuelo lunar, entre ellas la documentación fotográfica y científica del hemisferio lunar oculto desde la Tierra.

Enlaces y cobertura adicional sobre las imágenes y trayectos de Artemis II están disponibles en medios especializados.

Las últimas horas del tercer día para la tripulación de Artemis II

Durante el tercer día de la misión, los astronautas realizaron ensayos de procedimientos médicos en microgravedad y comprobaron equipos sanitarios a bordo de Orión. Se practicaron técnicas de reanimación cardiopulmonar adaptadas al entorno espacial y se revisó el termómetro, el monitor de presión arterial, el estetoscopio y el otoscopio del kit médico.

Christina Koch también probó el sistema de comunicaciones de emergencia con la Red del Espacio Profundo, y la tripulación repasó la coordinación necesaria para las observaciones científicas que se realizarán durante el sobrevuelo lunar, cuando la nave pase por detrás de la Luna para observar su lado oculto.

La NASA informó que la alineación del Sol, la Luna y Orión permitirá observar aproximadamente el 20 % de la cara oculta que estará iluminada, incluyendo características geológicas relevantes que no son visibles desde la Tierra.

A bordo, los tripulantes organizan cámaras y equipos , entre ellos lentes 80–400 mm y 14–24 mm, ensayan procedimientos de movimiento en la cabina y preparan la captura de imágenes durante la ventana de observación prevista.

La cápsula sigue una trayectoria tan perfecta que obligó a cancelar una maniobra de corrección de rumbo

Los controladores decidieron cancelar la primera maniobra de corrección porque la trayectoria de Orión se encontraba dentro de los parámetros previstos. Las correcciones posteriores siguen disponibles si resultan necesarias para ajustar velocidad o rumbo.

La NASA aseguró que Artemis II se encuentra “a mitad de camino hacia la Luna”

La agencia confirmó que la misión ha completado aproximadamente la mitad del trayecto hacia la Luna tras el despegue desde el Centro Espacial Kennedy el 1 de abril. El objetivo inmediato es realizar un sobrevuelo lunar para recoger observaciones directas de la superficie mediante instrumentos a bordo y sistemas de fotografía remota.

Artemis II constituye el primer vuelo tripulado hacia la Luna desde el programa Apolo y servirá como ensayo para futuras misiones que incluyan un alunizaje y la posible instalación de presencia humana sostenida.

Informes de seguimiento y análisis del tránsito lunar se publican de forma periódica por la NASA y medios especializados.

En la segunda jornada del vuelo, la nave Integrity mantuvo una trayectoria estable tras la inyección translunar (TLI). La tripulación completó ejercicios físicos iniciales y se solucionaron problemas menores en sistemas como el sanitario y el dispensador de agua, con lo que los sistemas operativos continuaron en condiciones nominales.

Tras la TLI, el equipo científico elaboró un Plan de Objetivos Lunares para guiar las observaciones de la tripulación: documentar cráteres, depósitos volcánicos, fracturas y otras formaciones que ayuden a comprender la formación y evolución de la Luna y del sistema solar.

Durante la maniobra de inyección translunar, el motor principal de Orión proporcionó el empuje necesario para fijar la nueva trayectoria; la maniobra consumió una fracción del combustible total de la nave y fue calificada como exitosa por control de misión.

Christina Koch describió en una transmisión la emoción de ver la Tierra desde Orión y la anticipación por observar la Luna de manera similar durante el sobrevuelo.

La cobertura oficial de las primeras fotos y transmisiones desde Artemis II ha sido difundida por la NASA y los medios que siguen la misión.

Los miembros de la tripulación informaron desde la cápsula sobre la impresión que causan las vistas del planeta y de la Luna, y agradecieron a los equipos en tierra por el trabajo que hizo posible la maniobra de TLI.

La Orión Integrity continúa su ruta de aproximación lunar con planes claros para el regreso a la Tierra y la recuperación posterior, incluida la recuperación en el océano Pacífico y la asistencia médica y técnica prevista para el amerizaje.

El encendido crítico de la TLI y otras maniobras precedentes son monitoreados desde el centro de control en Houston, donde se confirmó el buen estado de la nave y de la tripulación.

La TLI, una de las fases más determinantes del inicio del viaje lunar, fue programada en la agenda de la misión y se ejecutó dentro de la ventana temporal prevista.

La tripulación expresó reconocimiento a los equipos que hicieron posible la maniobra y subrayó el valor colectivo del esfuerzo humano y tecnológico detrás de Artemis II.

El calendario de la misión contempla además la realización de observaciones científicas y la recopilación de datos que servirán en futuros planes de exploración lunar.

La NASA comunicó que Orión encendió sus motores durante el tiempo previsto para completar la maniobra de TLI, lo que situó a la nave en la trayectoria lunar.

La tripulación también se preparó para la fase de crucero, durante la cual revisarán sistemas, realizarán experimentos y registrarán imágenes y datos.

Durante las primeras jornadas en órbita, la nave realizó maniobras para ajustar su perigeo y apogeo, permitiendo así una verificación exhaustiva de la integridad de los sistemas mientras permanecía relativamente cerca de la Tierra.

Desde el control de misión se confirmó que los paneles solares y otros sistemas críticos funcionan según lo esperado para sostener la vida y las operaciones de bordo durante los próximos días.

La tripulación adoptó rutinas de descanso, ejercicio y trabajo programadas para mantener la salud y la capacidad operativa durante los 10 días previstos de la misión.

La participación argentina en la misión se concreta con el microsatélite Atenea, un cubesat desarrollado por universidades públicas de Argentina que será liberado desde Orión cuando la nave alcance una altitud predeterminada. Autoridades argentinas presentes en el lanzamiento manifestaron orgullo por la contribución científica y tecnológica nacional.

El SLS, el cohete que impulsó a Orion, combina una etapa central provista con cuatro motores RS-25 y dos propulsores laterales; en el lanzamiento alcanzó un empuje que lo sitúa entre los lanzadores más potentes operativos. El vehículo fue inspeccionado y puesto en condiciones de lanzamiento tras resolver cuestiones técnicas previas.

La misión también incluyó la verificación del sistema de terminación de vuelo, un mecanismo de seguridad supervisado por la Fuerza Espacial, y la coordinación de todos los equipos para garantizar condiciones seguras durante el ascenso y separación de etapas.

El retorno a la Tierra, previsto para principios de abril, someterá al escudo térmico de Orión a condiciones extremas de reentrada; la recuperación en el Pacífico está planificada con equipos de apoyo médico y técnico.

El cronograma oficial de la NASA incluye conferencias, transmisiones y actualizaciones periódicas hasta el amerizaje y la recuperación de la cápsula.

Artemis II es un vuelo de prueba centrado en validar sistemas para la exploración humana en el espacio profundo, además de recoger datos sobre la respuesta humana y tecnológica durante una misión de larga duración fuera de la órbita terrestre baja.

La secuencia de misiones Artemis continuará con Artemis 3, prevista para probar acoplamientos con sistemas de aterrizaje lunar, y con Artemis 4 y posteriores, que apuntan a operaciones cerca del polo sur lunar y a la construcción progresiva de capacidades para estancias humanas prolongadas y, a futuro, misiones a Marte.

El lanzamiento de Artemis II fue histórico y representa el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna desde 1972. La tripulación comprende a Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch (NASA) y a Jeremy Hansen (Agencia Espacial Canadiense), quienes realizarán un viaje de 10 días en la cápsula Orión para evaluar sistemas y recoger observaciones científicas.

La misión reafirma el objetivo de continuar la exploración lunar tripulada y la preparación tecnológica y operativa para futuros alunizajes y presencia sostenida en la Luna.

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