9 de abril de 2026
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Joopiter de Pharrell Williams: subastas de arte, lujo y cultura pop

Joopiter, la plataforma de subastas creada por Pharrell Williams, ha pasado de ser un proyecto personal a una casa con proyección global que desafía las convenciones del sector. Su oferta incluye desde arte contemporáneo y objetos de lujo hasta piezas de historia natural, como un esqueleto de Triceratops, y busca conectar objetos y experiencias con audiencias internacionales mediante formatos innovadores.

La plataforma replantea el modelo tradicional de las casas de subastas al priorizar la relevancia cultural y la experiencia editorial por encima del volumen comercial. Su propuesta combina curaduría cuidadosa, relato contextual y acceso a piezas únicas o categorías poco habituales, integrando colaboraciones con artistas y marcas para atraer a distintos públicos.

Fundada en 2022 por Pharrell Williams, Joopiter nació ante la dificultad de encajar su colección personal de moda, joyería y relojes en las dinámicas de las casas clásicas. Como alternativa, desarrolló una plataforma digital propia que ha evolucionado desde ventas individuales hasta operar como una casa híbrida presente en ciudades como París, Tokio, Los Ángeles y Nueva York.

Las subastas de Joopiter han ido más allá del ámbito de la moda urbana. Entre sus hitos recientes se encuentra la estimación de venta de un esqueleto completo de Triceratops por 5 millones de dólares, según los informes citados.

La plataforma también organizó en 2025 su primera subasta de arte contemporáneo con obras de autores como Amy Sherald y Damien Hirst, y vendió una tarjeta original de Michael Jordan por 2,5 millones de dólares. Además de lotes tangibles, Joopiter ofrece experiencias exclusivas —estancias en hoteles de diseño en Tokio, acceso a clubes deportivos— y subastas benéficas con objetos personalizados, como gorras de cachemira creadas por God’s True Cashmere.

El salto de Joopiter a nuevas categorías de subasta

El crecimiento de Joopiter se apoya en la diversificación de categorías: arte, cultura pop y piezas de historia natural conviven en su catálogo. La casa ha establecido alianzas con figuras como el diseñador japonés Nigo y artistas como Jackson Wang y Kim Jones, quienes han aportado colecciones y proyectos exclusivos.

Aunque la empresa publica los resultados de cada subasta, no ha dado a conocer el total de ventas de 2025, según Artnet. Esta discreción refuerza su estrategia de énfasis en la exclusividad y en el valor específico de cada propuesta, en vez de competir por cifras agregadas o récords publicitarios.

Joopiter también ha ampliado su alcance mediante eventos digitales y colaboraciones con marcas de lujo como Dior, Fendi y Louis Vuitton. Paralelamente, lanzó un Marketplace para ventas directas de colecciones contemporáneas, ofreciendo vías de acceso más inmediatas para distintos perfiles de comprador.

Curaduría, narrativa y relevancia cultural en Joopiter

La curaduría ocupa un lugar central en la estrategia editorial de Joopiter. John Auerbach, director ejecutivo, señala que no organizan los objetos por categorías tradicionales, sino por su capacidad de representar momentos, movimientos o ideas con significado cultural.

Auerbach destaca que la procedencia y la historia de un objeto pueden comunicar con la misma fuerza tanto en línea como en una sala de subastas física, y que un relato sólido es clave para conectar con comunidades diversas.

La directora global de ventas, Caitlin Donovan, sostiene que la plataforma entiende la cultura contemporánea y sabe cómo comunicarse con coleccionistas globales de forma significativa, en ocasiones mejor que las casas tradicionales. Esta visión se materializa en colaboraciones artísticas, subastas benéficas y en la búsqueda de piezas que generen sentido de pertenencia.

Para Joopiter, cada objeto o experiencia debe aportar valor cultural; de lo contrario, no se incorpora al catálogo, según Auerbach. La casa ha reforzado este enfoque mediante colaboraciones con artistas y organizaciones benéficas, organizando subastas solidarias que han incluido desde bicicletas hasta tatuajes de creadores contemporáneos.

Un nuevo coleccionista para una nueva casa de subastas

Este enfoque ha dado lugar a un perfil distinto de comprador: personas que no se identifican únicamente como “coleccionistas de arte” o de “relojes”, sino como coleccionistas de objetos que expresan identidad, gusto o curiosidad. Según responsables de la casa, sus compradores buscan construir universos personales a través de piezas con significado.

Donovan explica que el proceso tiene también un componente educativo: además de satisfacer demandas existentes, buscan mostrar por qué un objeto puede ser relevante o fascinante, lo que ha ayudado a que compradores habituales exploren nuevas categorías y propuestas no convencionales.

Con un equipo aproximado de 25 personas, Joopiter ha cultivado una cultura interna basada en la paciencia y una visión clara, según Auerbach. La presión por ampliar el catálogo y captar la atención de un mercado global creciente obliga a mantener una disciplina editorial que prioriza la coherencia de la marca.

Joopiter apuesta por un crecimiento sostenible que preserve la autenticidad de su propuesta cultural. Su selectividad y énfasis en la importancia de los lotes, más que en el puro volumen comercial, han sido elementos distintivos en su proyección internacional.

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