En transmisiones en vivo y en streamings, la falta de edición aumenta la exposición de lo que ocurre al instante. Eso le sucedió a Paula Chaves cuando, durante su ciclo en la señal Olga, una niña sostuvo en cámara: “Las chicas vamos a las marchas porque tenemos poder y porque todos odiamos a Milei”. Paula sonrió en el momento y Diego Topa también reaccionó con una actitud distendida; en el equipo de producción celebraron la intervención y no hubo opiniones contrarias en el set.
Ese fragmento fue recortado y subido a Twitter, donde se viralizó y provocó una ola de críticas, principalmente desde sectores liberales y seguidores de Javier Milei, en un contexto en el que la figura del presidente y su gobierno atravesaban cuestionamientos por encuestas, conflictos internos y datos económicos recientes.
Entre las respuestas más fuertes figuraron las de Tomás Dente y Yanina Latorre. Dente reprochó la actitud en el programa y criticó a Paula por la reacción frente a “una criatura completamente politizada”, mientras que Latorre calificó la situación como patética, acusó al ciclo y a quienes aplaudieron de “lavar la cabeza” a una niña y expresó su rechazo a que se politice a menores. Paula Chaves, por su parte, aclaró posteriormente que la niña no era su hija y pidió que los medios no desinformen.
El episodio muestra cómo un breve momento en un streaming puede convertirse en tema nacional al difundirse fuera del contexto original y generar debates sobre la politización de los menores y la responsabilidad de los programas en vivo.



