23 de abril de 2026
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Ciudadano ruso investigado tras llegar a Montevideo

Un ciudadano ruso, considerado sospechoso desde hace meses, llegó la noche del miércoles a Montevideo, Uruguay, procedente de Luxemburgo y con escala en el aeropuerto Reina Sofía de Tenerife. Fue identificado como Aleksey Golovachev y está siendo investigado por autoridades uruguayas con asistencia internacional.

No era la primera vez que Golovachev visitaba Uruguay. Estudió peluquería durante tres años y en junio de 2025 inició una huelga de hambre de dos semanas para reclamar al Estado un pasaporte y documentación que le permitieran trabajar bajo su condición de “refugiado político”. Afirmó que había abandonado Rusia por ser miembro de la comunidad LGTB, grupo perseguido en ese país.

Nacido el 8 de octubre de 1980, Golovachev también intentó obtener documentación en Chile, donde su solicitud fue rechazada.

En sus redes sociales, el 20 de junio de 2025, se quejó de su situación en Uruguay, diciendo que el país le había reconocido el estatus de refugiado pero le negó el acceso a un documento de viaje y a la posibilidad de trabajar en su oficio tras años de estudio. Poco después de esa protesta obtuvo un “documento de viaje para refugiados” con número B000718 y vencimiento el 1 de julio de 2027.

Ese documento le permite viajar internacionalmente y regresar al país que lo emitió, sustituyendo al pasaporte nacional. Tras conseguirlo publicó un video el 22 de junio, grabado en Chile, donde cuestionó el respeto a los derechos humanos en Uruguay y continuó solicitando ayuda para obtener una ciudadanía.

Establecido en Santiago, el 22 de agosto volvió a reclamar por la falta de respuesta del gobierno chileno y denunció lo que calificó como una “tortura burocrática” que lo convirtió, según sus palabras, en un “apátrida funcional”. Afirmó que la huelga de hambre fue su último recurso para conseguir un pasaporte que, dijo, Chile debía garantizarle.

La importancia de un pasaporte

La persistencia de Golovachev en obtener un pasaporte despertó sospechas en las autoridades de Uruguay y Chile. Los documentos de identidad y viaje de países latinoamericanos resultan valiosos para servicios de inteligencia porque permiten a sus agentes moverse con menos visibilidad en espacios como el Schengen.

El Espacio Schengen, que agrupa 29 países europeos con libre circulación, facilita que operativos enviados por el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (FSB) se integren sin identificarse como rusos, reduciendo la probabilidad de levantar alertas y permitiéndoles residir o trasladarse con pasaportes occidentales o latinoamericanos.

Un caso ilustrativo fue el de Anna Dultseva y Artyom Viktorovic Dultsev, quienes vivieron en Argentina, obtuvieron pasaportes y luego se establecieron en Eslovenia para mantener una cubierta con fines de inteligencia. Fueron detectados en diciembre de 2022, detenidos y posteriormente intercambiados por prisioneros con Moscú; en agosto de 2024 regresaron a Rusia y fueron recibidos públicamente por Vladimir Putin.

Las autoridades ahora intentan determinar cuál era el objetivo real de Golovachev y si su insistencia en conseguir documentación estaba vinculada a actividades ilícitas o de inteligencia.

X: @TotiPI

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