La Policía de Irlanda del Norte ha responsabilizado al llamado “nuevo IRA” —una escisión del Ejército Republicano Irlandés que se opone a los acuerdos de paz de 1998— del coche bomba que explotó la pasada noche frente a una comisaría en un barrio de Belfast.
En una rueda de prensa en Belfast, el vicejefe policial Bobby Singleton afirmó: “Nuestra hipótesis preliminar es que puede ser obra del ‘nuevo IRA’, que reivindicó el ataque de Lurgan”.
En marzo, un grupo de disidentes republicanos protagonizó un episodio similar al obligar al conductor de una furgoneta a trasladar un artefacto y dejar el vehículo aparcado frente a una comisaría de la misma zona; entonces el dispositivo no llegó a detonar.
Sobre el explosivo de anoche, Singleton señaló que “este tipo de artefacto puede tener sus defectos en sofisticación y alcance, pero los superó en su imprudencia temeraria”.
Por ese motivo, consideró que el nivel de amenaza en Irlanda del Norte es ahora “sustancial”, es decir, un grado anterior al denominado “grave”, cuando un atentado se considera muy probable.
El incidente
Un coche bomba estalló la madrugada pasada frente a una comisaría de Belfast sin causar víctimas; por el momento no se ha identificado al autor y todo apunta a un atentado fallido.
Un portavoz de la Junta policial de Irlanda del Norte declaró que el artefacto tenía como objetivo “matar a policías y causar el máximo daño”.
La explosión se produjo la noche del sábado al domingo frente a la comisaría de Dunmurry, en las afueras de Belfast. En un primer momento hubo dudas sobre si fue un accidente o un acto con motivación política, cuestión que esta mañana ha quedado aclarada como de carácter político.
La ministra principal para Irlanda del Norte, Michelle O’Neill, afirmó que los responsables de la explosión “no tienen visión, ni apoyo, ni nada que ofrecer a nuestra sociedad”, sin acusar a un grupo concreto.
Los unionistas, en cambio, atribuyeron el ataque a republicanos radicales. Gavin Robinson, líder del mayoritario Partido Unionista Democrático (DUP), declaró: “Si esto es otro intento de disidentes republicanos para intimidar a nuestras comunidades y atacar a la policía, esto debe encararse con todo el peso de la ley”.
Desde los Acuerdos del Viernes Santo de 1998, el IRA dejó las armas, pero han surgido disidencias que, de manera esporádica, cometen atentados sin haber logrado romper los acuerdos de paz.
(con información de EFE)

