La gestión de la deuda pública en febrero permaneció controlada a pesar de la concentración de pagos y emisiones necesarios para cubrir el calendario de vencimientos hasta fin de año, en línea con la consolidación del superávit fiscal anunciada por el ministro Luis Caputo.
El 27 de febrero, la Administración Central afrontó un pago superior a USD 1.000 millones por vencimientos de Bopreales (títulos emitidos por el Banco Central para cubrir deudas con importadores) y el vencimiento de intereses del acuerdo de Facilidades Extendidas con el FMI por USD 878 millones. Estos últimos se cubrieron con la compra de Derechos Especiales de Giro (DEG) a Estados Unidos y serán cancelados con el próximo desembolso del organismo, tras la segunda revisión técnica de las metas del último trimestre de 2025.
Durante el mes, la Administración Central realizó operaciones por USD 45.738 millones: USD 22.974 millones correspondieron a financiamiento y capitalizaciones, y USD 22.764 millones a amortizaciones y pagos.
Desde enero de 2026 la dinámica de la deuda pública concentró la atención de analistas y consultoras por la acumulación de vencimientos y la limitada disponibilidad de reservas internacionales en el Banco Central y de dólares en el Tesoro. Esa tensión se acentuó en febrero y marzo ante el pago de más de USD 4.000 millones que la Secretaría de Finanzas deberá afrontar en julio y otro vencimiento seis meses después.
Sin embargo, el nuevo secretario de Finanzas, Federico Furiase, afirmó que el equipo económico cuenta con los dólares necesarios para cubrir los dos próximos grandes pagos de deuda. En una entrevista en la Televisión Pública, el ex director del Banco Central señaló: “Se negociaron fuentes de financiamiento adicionales al Bonar 2027, que serán anunciadas en los próximos días y garantizarán el pago del vencimiento de julio por USD 4.200 millones y el primero del año siguiente”.
Se negociaron fuentes de financiamiento adicionales al Bonar 2027, que serán anunciadas en los próximos días y garantizarán el pago del vencimiento de julio por USD 4.200 millones y el primero del año siguiente (Furiase)
Bancos y fondos de inversión coinciden en que la renovación de deuda será clave para evitar tensiones cambiarias, una inquietud recurrente entre los participantes del mercado. Al analizar el calendario de pagos, se observó una distribución desigual de los vencimientos: un economista privado señaló que “la curva del Tesoro presenta fuertes picos en la primera quincena”, lo que complica la gestión de grandes montos en plazos tan reducidos.
La Secretaría de Finanzas informó que en febrero, tras ajustes por diferencias de cambio y capitalización de intereses por USD 10.991 millones, la deuda primaria de la Administración Central creció en el mes en USD 11.200 millones, alcanzando un total de USD 472.135 millones, lo que implicó un aumento del 2,4% respecto de enero.
En términos del PBI, la deuda consolidada de la Administración Central y el BCRA se redujo en 2,3 puntos porcentuales.
No obstante, en relación al PBI, la deuda total consolidada (Administración Central y BCRA) se situó en febrero en 56,9%, es decir 2,3 puntos porcentuales menos que en enero.
La deuda bajo legislación extranjera disminuyó en USD 388 millones, hasta USD 163.592 millones, mientras que la deuda bajo legislación nacional subió en USD 11.588 millones —principalmente por bonos indexados, capitalizables y diferencias de cambio—, ubicándose al cierre de febrero en el equivalente a USD 308.543 millones, según el tipo de cambio mayorista que informa el BCRA.
Las operaciones de deuda con organismos internacionales —excluyendo al FMI— destinadas a recapitalizar el Banco Central y financiar reformas sin requerimiento legislativo, junto con el efecto del ajuste por valuación de divisas, provocaron una baja de USD 66 millones, totalizando USD 39.286 millones. Por su parte, el saldo del préstamo del FMI se redujo en USD 360 millones; en ambos casos predominó el efecto de la variación de las divisas frente al dólar.
Por diferencias de cambio, los adelantos y letras del Banco Central transferidos a la Tesorería aumentaron en USD 78 millones, alcanzando USD 55.437 millones.
La deuda consolidada de la Administración Central y el Banco Central, descontados los depósitos oficiales en el ente monetario por USD 3.641 millones —que aumentaron en USD 143 millones—, totalizó en febrero USD 468.494 millones, mostrando un incremento de USD 11.057 millones respecto de enero.
Endeudamiento neto en el gobierno de Milei
En comparación con noviembre de 2023, la deuda bruta de la Administración Central a febrero de 2026 aumentó en USD 46.841 millones. No obstante, al considerar las transferencias de pasivos del Banco Central al Tesoro realizadas a comienzos de 2024 y la variación de los depósitos oficiales en el BCRA, el stock consolidado en los primeros 27 meses de la presidencia de Javier Milei mostró una reducción neta de USD 18.457 millones. Este resultado se descompone en un aumento de USD 22.07 millones con organismos internacionales y una disminución de USD 40.528 millones en el agregado del sector público y privado.
En los primeros 27 meses de la presidencia de Javier Milei, la deuda de la Administración Central creció en USD 22.07 millones con organismos internacionales y disminuyó en USD 40.528 millones en el agregado del sector público y privado.
Para los analistas, la coordinación entre el Tesoro y el Banco Central sigue siendo un factor determinante para el desempeño económico en el corto plazo. La estrategia oficial busca evitar que la expansión monetaria de origen cambiario se traslade a los precios o al tipo de cambio, y consolidar la disciplina fiscal para reducir el peso de la deuda pública en relación con el PBI.



