10 de mayo de 2026
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Fuerzas israelíes abatieron a 10 miembros de Hezbolá y destruyeron 40 instalaciones militares

Las fuerzas de la División 91 de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) lanzaron una nueva ofensiva durante el fin de semana, atacando más de 40 instalaciones en el sur del Líbano y, según las FDI, eliminando a más de diez miembros del grupo Hezbollah.

La Brigada de Artillería señaló que dirigió los ataques contra edificaciones de uso militar, depósitos de armas, un lanzador y otras infraestructuras que, según las autoridades israelíes, se utilizaban para planear y ejecutar acciones hostiles contra sus fuerzas.

En su cuenta en la red social X, las FDI reiteraron que continuarán respondiendo a las amenazas contra ciudadanos y personal militar de Israel, actuando conforme a las directrices de la autoridad política.

Minutos después, la Fuerza Aérea informó de la intercepción de un objetivo aéreo sospechoso detectado en el espacio aéreo donde operan las fuerzas israelíes en Líbano.

El sábado, Hezbollah afirmó haber atacado el norte de Israel pese a la tregua vigente entre ambos países, y aseguró que “atacó con un dron una concentración de soldados del ejército israelí cerca de Misgav Am” en respuesta a lo que describió como una violación del alto el fuego por parte de Israel.

Medios oficiales libaneses reportaron, en la misma jornada, tres ataques israelíes al sur de Beirut, también en el contexto de la tregua establecida hace tres semanas entre las partes.

El intercambio de fuego entre las fuerzas israelíes y el grupo libanés respaldado por Irán es diario. La Agencia Nacional de Noticias (NNA) informó que “el enemigo israelí lanzó dos ataques en la carretera de Saadiyat”, a unos 20 kilómetros al sur de Beirut, fuera de las zonas tradicionalmente controladas por Hezbollah.

Según los términos del alto el fuego anunciado desde Washington, Israel conserva el derecho a actuar frente a ataques planeados, inminentes o en curso. Además, las fuerzas israelíes operan dentro de la llamada “línea amarilla”, una franja de aproximadamente 10 kilómetros dentro del territorio libanés a lo largo de la frontera, donde se advirtió a los residentes que no regresen.

El diputado de Hezbollah, Hassan Fadlallah, advirtió el sábado sobre “una nueva fase” en la que, sostuvo, el grupo no aceptará volver a la situación anterior al 2 de marzo.

Hezbollah atribuye su implicación en el conflicto regional al comienzo de hostilidades el 2 de marzo, cuando lanzó cohetes contra Israel en represalia por la muerte, según la organización, del líder supremo de Irán en ataques que, según su versión, involucraron a Estados Unidos e Israel.

“Cuando ataca nuestros pueblos y suburbios, el enemigo debe esperar una respuesta, y eso es lo que está haciendo la resistencia”, declaró Fadlallah al referirse a un ataque israelí reciente contra suburbios del sur de Beirut que, afirmó, iba dirigido contra un comandante de Hezbollah.

El diputado también afirmó que entablar conversaciones directas con Israel equivaldría a un “camino de concesiones” y reiteró la petición de Hezbollah para que el gobierno libanés opte por negociaciones indirectas.

Representantes libaneses e israelíes se preparan para una tercera ronda de conversaciones directas en Washington la próxima semana. La primera reunión se celebró días antes de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara el alto el fuego en el Líbano, y la segunda coincidió con la prórroga de tres semanas de la tregua.

El sábado por la mañana, el ejército israelí informó haber atacado más de 85 instalaciones de infraestructura de Hezbollah “desde el aire y en tierra” en las últimas 24 horas, incluyendo depósitos de armas y lanzadores.

Desde Washington, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró que un acuerdo de paz entre Israel y Líbano es “inminentemente posible” y que debería alcanzarse a corto plazo. “El problema entre Israel y Líbano no es Israel o Líbano, es Hezbollah”, afirmó.

Estados Unidos aumentó la presión diplomática en el conflicto desde mediados de abril, cuando Rubio actuó como mediador en la primera negociación directa entre delegaciones israelí y libanesa desde 1993. Ese encuentro, celebrado en el Departamento de Estado, no produjo acuerdos concretos, pero condujo a una tregua temporal firmada el 16 de abril y luego prorrogada por tres semanas.

Rubio describió la tregua como una “oportunidad histórica” y advirtió que el proceso será prolongado, ya que las “complejidades de décadas” en la relación entre ambos países no se resolverán en un solo encuentro.

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