Nazarena Vélez contó en Storytime (Bondi Live) una rutina matutina que comparte con Santiago ‘el Bocha’ Caamaño, en el marco de una charla sobre los “lenguajes del amor”. Explicó que, por iniciativa de su pareja, tienen un ritual de diez minutos en la cama al despertarse para abrazarse y darse un beso.
La charla se volvió más distendida cuando su hija, Barbie Vélez, bromeó sobre si ese tiempo era sin celular. Nazarena confirmó que sí: diez minutos diarios sin dispositivos para abrazarse, ronronear o conversar.
La productora aclaró que ese momento no está vinculado a la intimidad sexual sino al afecto cotidiano, y destacó la importancia del contacto físico en la relación.
Según Nazarena, la idea fue propuesta por Caamaño, cuyo lenguaje del amor preferido es el contacto físico. El ritual consiste en permanecer unos minutos juntos en la cama, sin interrupciones tecnológicas, para comenzar el día en sintonía y reforzar la confianza mutua.
Barbie preguntó en tono de broma qué significaba “ronronear” en su rutina, y Nazarena lo describió como esos momentos semidormidos en los que se apoyan y quedan en un estado de calma compartida.
Además de la complicidad diaria, Nazarena relató un episodio inesperado: durante la misma emisión contó que en una ocasión revisó mensajes privados de su pareja y se sorprendió por lo que encontró.
Barbie puso en duda que la revisión fuera casual, pero Nazarena aseguró su versión y dijo haber hallado mensajes con contenido íntimo enviados por otra persona, lo que la impactó.
El descubrimiento la dejó conmocionada: reconoció que llegó a pensar en confrontarlo, aunque detalló que él no había interactuado con esos mensajes y que ella decidió no echarlo en cara en ese momento. Aclaró además que Caamaño se entera ahora de ese relato público.
La productora y el actor llevan más de seis años de relación y son una pareja conocida en el ambiente artístico. Nazarena señaló que no hizo un reproche por aquel episodio y prefirió dejarlo atrás.
La honestidad y la transparencia también forman parte de su dinámica. Según dijo, encontrar mensajes subidos de tono no derivó en una crisis; más bien quedó como una anécdota dentro de una convivencia que, en su opinión, se sostiene en la confianza.
En su resumen, Nazarena subrayó que la rutina matutina y la comunicación transparente contribuyen a un equilibrio en la pareja. El gesto diario de abrazarse, impulsado por El Bocha y valorado por ella, les sirve para renovar su compromiso y mantener el afecto genuino.

