El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, afirmó este domingo que las fuerzas de su país demostraron la capacidad de atacar objetivos a más de 500 kilómetros durante una reciente ofensiva con drones contra la región de Moscú, la cual las autoridades rusas calificaron como la más intensa en años sobre la capital.
“Nuestras fuerzas han llevado a cabo una operación a gran escala en la región de Moscú. Fue una buena oleada de ataques profundos. Ucrania dispone de esta capacidad: los objetivos estaban a más de 500 kilómetros”, dijo Zelensky en su mensaje diario.
El presidente señaló que ese alcance modifica la percepción del conflicto y la situación militar general, y subrayó que la región de Moscú está especialmente saturada de sistemas antiaéreos, que no pudieron impedir por completo los impactos.
Zelensky añadió que las fuerzas ucranianas amplían su radio de acción y que estos ataques forman parte de una estrategia para aumentar la presión sobre Rusia. Según él, la posibilidad de alcanzar objetivos lejanos “cambia significativamente la situación y, en términos generales, la percepción de la guerra por parte de Rusia”.
En su intervención, el jefe de Estado describió el ataque como “una señal clara” en el marco del conflicto y señaló que fue realizado en una fecha simbólica vinculada a las víctimas del denominado “terror soviético”.
También afirmó que en los últimos días se registró mayor actividad militar ucraniana que rusa en varios frentes, lo que interpreta como un ajuste del equilibrio operativo. Anticipó, además, que la próxima semana mantendrá contactos diplomáticos con países europeos y con Estados Unidos para avanzar en apoyo político y militar.
“Cada día debe haber resultados para Ucrania. Cada día deben crecer nuestra fuerza y nuestra capacidad de largo alcance”, concluyó el mandatario.
Impactos y daños reportados en la región de Moscú
Las autoridades rusas confirmaron impactos en diversas zonas de la región de Moscú tras la ofensiva, con daños en viviendas, infraestructura civil y áreas industriales. Entre los lugares afectados figura la refinería de Moscú, donde se reportaron al menos doce personas heridas, aunque el funcionamiento de la planta no se interrumpió.
Se localizaron restos de drones en el aeropuerto de Sheremétievo, lo que motivó restricciones temporales en el espacio aéreo y afectó a otros tres aeropuertos de la capital. Decenas de vuelos tuvieron que ser desviados mientras se adoptaban medidas de seguridad.
Gobernadores regionales informaron además de víctimas fatales en distintos puntos de la periferia de Moscú, con colapsos parciales de viviendas y daños en zonas residenciales; en algunos casos, los restos de drones habrían provocado incendios y derrumbes parciales.
El episodio se inserta en una escalada reciente de ataques con drones entre ambos países. Paralelamente a la ofensiva ucraniana, Rusia lanzó cientos de drones contra territorio ucraniano, la mayoría de los cuales fueron interceptados según informes militares de Kiev.
Las autoridades ucranianas indicaron que los ataques rusos emplearon distintos tipos de drones —de ataque y señuelos— para saturar los sistemas de defensa aérea.
En Moscú, el incidente obligó a suspender temporalmente operaciones aeroportuarias y a activar protocolos de emergencia, mientras continúan las evaluaciones sobre los daños estructurales y el cómputo final de víctimas.
(Con información de Europa Press, AFP y EFE)

