El Senado de Estados Unidos aprobó el martes, por 50 votos a 47, una moción para llevar al pleno desde comité una resolución de poderes de guerra que ordenaría al presidente Donald Trump retirar las fuerzas militares del conflicto con Irán; fue el primer progreso legislativo de este tipo tras siete intentos fallidos de los demócratas.
La votación representó un punto de inflexión: por primera vez desde que Trump ordenó el ataque contra Irán a finales de febrero, varios republicanos se unieron a los demócratas para superar la barrera procedimental.
El senador republicano por Luisiana Bill Cassidy fue decisivo: votó a favor por primera vez, tras haber perdido las primarias republicanas de su estado, en las que Trump apoyó a la representante Julia Letlow. A Cassidy se sumaron las republicanas Lisa Murkowski de Alaska y Susan Collins de Maine, y el republicano Rand Paul de Kentucky, quienes ya habían respaldado medidas similares anteriormente.
Tres senadores republicanos estuvieron ausentes: Thom Tillis (Carolina del Norte), John Cornyn (Texas) y Tommy Tuberville (Alabama); esas ausencias fueron determinantes para que la moción prosperara. Poco después del resultado, Cornyn anunció la cancelación de actos de campaña para regresar a Washington.
El único demócrata que votó en contra fue el senador por Pensilvania John Fetterman.
La resolución, impulsada por el senador demócrata Tim Kaine (Virginia), ordenaría al presidente “retirar las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de las hostilidades dentro o contra Irán, salvo autorización expresa mediante una declaración de guerra o una autorización específica para el uso de la fuerza militar”, según su texto. El conflicto ya superó el plazo de 60 días que establece la Ley de Poderes de Guerra para que el presidente solicite autorización del Congreso; la administración Trump cuestiona la constitucionalidad de esa ley y sostiene que un frágil alto el fuego alcanzado a principios de abril detuvo ese cómputo.
Pese a este avance, la resolución enfrenta obstáculos importantes antes de convertirse en ley: deberá pasar una votación final en el Senado (sin fecha inmediata), luego la Cámara de Representantes de mayoría republicana, y finalmente el despacho presidencial, donde Trump tiene prácticamente asegurado el veto.
La Cámara registró la semana pasada un empate en una votación para detener la guerra y se espera que vote de nuevo esta semana sobre una resolución de poderes de guerra. El Senado había avanzado previamente una medida similar sobre Venezuela, que luego fue rechazada en la votación definitiva tras advertencias de Trump a los republicanos que la apoyaran.
Kaine dijo que el impacto económico del conflicto está endureciendo la oposición pública, señalando el alza del precio promedio nacional de la gasolina a USD 4,53 por galón en un momento de presión sobre el costo de vida y con el Día de los Caídos cerca. El líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, celebró el resultado y afirmó que “voto a voto, los demócratas están derribando el muro de silencio republicano” sobre la política de Trump. Trump anunció el lunes que no ejecutaría los ataques “programados” contra Irán previstos para el martes, afirmó haber estado “a una hora” de ordenarlos, dijo haberlos pospuesto a petición de Arabia Saudita y otros países del Golfo y advirtió a Teherán con “otro gran golpe” si no llega a un acuerdo.

