Darío Barassi suele compartir detalles personales durante su programa. Desde sus inversiones en muebles de madera hasta conversaciones con su esposa, el conductor frecuentemente muestra aspectos de su vida privada. Este martes, habló sobre su casa y sobre un elemento que considera imprescindible.
En la emisión más reciente de Ahora Caigo, Barassi conversó con Stepha, una participante que se presentó como florista y comentó que tiene 35 años. Durante el intercambio, el conductor le preguntó si estaba en pareja; ella respondió que sí, aunque su pareja sigue en España, y añadió que también se dedica al diseño.
Barassi mostró sorpresa al notar que la concursante no le había llevado ningún obsequio: “No nos trajo un regalo, una flor. Un algo. Amo las flores”. Comentó que cada semana llegan grandes cantidades de flores a su hogar y que no soporta que falten.
Además, detalló su cuidado con las flores: cambia el agua todos los días porque no tolera que tenga ni una hoja. Se definió como obsesivo con los floreros y dijo que utiliza flores para decorar todos los ambientes de su casa, incluyendo los baños. También mencionó tener TOC y bromeó acerca de ser “un paciente psiquiátrico”, relativizando sus manías.
Para darle espacio a la participante, Barassi le preguntó sobre su propia manía u obsesión y la comparó en broma: “Tenés pinta de loca Stepha, sos de las mías”. La concursante explicó que es muy visual y que le gusta que todo esté alineado, prolijo y detallista.
Con un tono humorístico, el conductor cerró la interacción con otra broma: “Lo dijo con una carita rara. Echémosla rápido para que no nos moleste”. No es la primera vez que Barassi habla de su hogar: en otra emisión interactuó con Matías, un participante de 40 años de Moreno que trabaja como carpintero especializado en pisos de madera, lo que dio pie a que el conductor comentara su afinidad por ese material.
Barassi reconoció que la madera le gusta mucho, pero que requiere mantenimiento. Contó que su casa está en gran parte construida con madera y que cada año debe encargar trabajos de barnizado, lo que supone un gasto importante.
Otra anécdota que contó semanas atrás, a finales de marzo, fue sobre un momento íntimo en el que su esposa lo ayudó a resolver un inconveniente corporal, y lo relató al aire con naturalidad y humor.
Según su relato, tras aparecerle un grano en una zona íntima su esposa, Luli Gómez Centurión, procedió a retirarlo: “Muy generosa, mi mujer procedió a hacer la extirpación del objeto”. Barassi añadió bromas sobre la zona afectada y sobre su vello corporal, manteniéndose en un tono jocoso mientras compartía la anécdota.

