El presidente ruso Vladimir Putin llegó a Pekín el miércoles 20 de mayo y fue recibido con una ceremonia oficial junto a su homólogo chino, Xi Jinping.
Esta fue la visita número 25 de Putin. A su arribo participó un desfile militar y también un grupo de niños que sostenían flores y banderas rusas.
Hace pocos días se observó una postal similar durante la visita del presidente estadounidense. Donald Trump recibió una bienvenida parecida y, a diferencia de Putin —que siguió su camino sin mostrar mucho interés por los niños—, Trump dijo haberse mostrado impresionado por los pequeños que ondeaban la bandera americana.
“Los niños fueron increíbles”, comentó Trump, calificando la ceremonia de bienvenida como “un honor” poco frecuente.
Putin y Xi
Los dos líderes abordarán asuntos bilaterales e internacionales, y su agenda incluirá una conversación privada entre “viejos amigos” durante una toma de té.
En un discurso junto a Putin, Xi señaló que el comercio entre China y Rusia creció casi un 20% en los primeros cuatro meses de 2026, describiéndolo como “una hazaña notable” en un “entorno externo complejo”.
Occidente ha acusado a China de facilitar la guerra de Rusia en Ucrania a través de sus lazos económicos.
No obstante, la economía rusa ha sufrido por las sanciones y los altos costos del conflicto, y este mes registró su primera contracción trimestral en tres años.
Tras la visita de Donald Trump a Pekín, la imagen y los resultados del encuentro entre Xi y Putin serán objeto de un estrecho análisis y comparación.
China es popular, Rusia está aislada
Xi recibe a Putin tras una serie de visitas diplomáticas a Pekín en los últimos meses, con lo que China se presenta como un socio global estable frente a unos Estados Unidos vistos como más volátiles.
Entre los líderes extranjeros que han acudido recientemente a la capital china figuran el presidente francés Emmanuel Macron en diciembre y el primer ministro británico Keir Starmer en enero.
También visitaron China este año Lee Jae Myung, de Corea del Sur, y To Lam, de Vietnam, junto a diversos mandatarios de Oriente Medio afectados por la crisis con Irán.
El presidente estadounidense Donald Trump, rival geopolítico de Putin, concluyó su viaje a Pekín pocos días antes de la llegada del líder ruso.
Esto contrasta con el aislamiento diplomático de Moscú por parte de las potencias occidentales desde la invasión de Ucrania en 2022, y con la orden de arresto emitida contra Putin por la Corte Penal Internacional.
Sin embargo, Putin podría volver a encontrarse con líderes occidentales en noviembre, ya que informó a Xi que tenía previsto participar en la cumbre de la APEC de este año en Shenzhen, en el sur de China.
Trump también ha señalado que podría asistir.
Putin no participa en persona en una cumbre de la APEC desde 2017 y ha estado ausente de las ediciones celebradas en Corea del Sur, Estados Unidos y Tailandia desde el inicio de la guerra en Ucrania.
(con información de Reuters y AFP)

