La central nuclear de Zaporizhzhia volvió a perder el suministro eléctrico externo, la vigésima vez desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, informó este sábado el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
El OIEA precisó en un comunicado en redes sociales que el nuevo corte se debió a un fallo en la conexión Ferrosplavna-1 de 330 kilovoltios, que era la única línea externa disponible.
Según los expertos de la misión del OIEA desplegados en la central —la mayor de Europa, con seis reactores y actualmente bajo control ruso—, los generadores diésel de emergencia se activaron automáticamente para suministrar electricidad de respaldo destinada a la refrigeración del núcleo y a otras funciones esenciales de seguridad.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, subrayó que la pérdida de alimentación eléctrica externa por vigésima vez durante el conflicto “resalta una vez más la precaria situación de seguridad nuclear en el lugar”.
Grossi añadió que continúan las labores para reparar la línea principal Dniprovska de 750 kV, desconectada desde hace tres meses, y que esos trabajos se desarrollan bajo un alto el fuego local y temporal logrado con la mediación del OIEA.
Destacó la “importancia vital” de reforzar la conexión eléctrica de Zaporizhzhia como parte de los esfuerzos destinados a ayudar a prevenir un accidente nuclear.
Aunque la planta, situada en el sureste de Ucrania, no produce energía porque sus seis reactores están en parada técnica, sigue necesitando un suministro eléctrico constante para garantizar la refrigeración del combustible, que continúa generando calor residual.
Las autoridades rusas denunciaron hoy que hubo 14 ataques con drones ucranianos contra la estación de transporte de la planta que ocupan en la región de Zaporizhzhia.
Quienes controlan la central afirmaron que entre la tarde del 18 de junio y la pasada noche al menos 14 drones atacaron el lugar, sin dejar víctimas mortales ni heridos.
En redes sociales informaron que resultaron dañados los edificios de una de las naves y la zona de reparaciones.
Rusia se hizo con la central, la mayor de Europa, durante su ofensiva contra Ucrania en 2022 y planea integrarla a su red eléctrica nacional.
Las autoridades de la región rusa de Bélgorod, fronteriza con Ucrania, informaron que en las últimas 24 horas sufrieron más de un centenar de ataques, que causaron la muerte de un civil.
El Ministerio de Defensa ruso comunicó que, durante la pasada madrugada, abatieron 133 drones ucranianos en las regiones de Bélgorod, Briansk, Kaluga, Kursk, Vorónezh, Oriol, Smolensk, Tula, Rostov, Riazán y la región de Moscú.
También reportaron la intercepción de drones en la península anexionada de Crimea y sobre el mar Negro.
Esta mañana, tras el parte castrense, las autoridades locales activaron alertas de peligro por drones en las ciudades costeras de Anapa y Tuapsé, algunos de los principales destinos vacacionales de Rusia.
El jueves, Moscú y su región limítrofe sufrieron uno de los mayores ataques desde el inicio de la guerra; durante la noche, el Ministerio de Defensa informó haber derribado 555 drones en todo el territorio ruso.
(Con información de EFE)


