La revista Fotogramas informa que el remake en acción real de Moana se estrenará el 8 de julio y presenta cambios respecto a la película animada de 2016, además de una apuesta por incorporar más referentes polinesios en el reparto y en el equipo técnico.
Según la publicación, la nueva versión conserva la historia central, el arco narrativo y la banda sonora original, pero añade escenas, chistes e ideas visuales inéditas. También responde al renovado interés por Moana en la plataforma Disney+ y al impulso comercial generado por la secuela, que superó los 1.000 millones de dólares hace poco más de un año.
Para Thomas Kail, director del proyecto, regresar a esta historia diez años después responde a varias razones. Destacó su emoción ante la posibilidad de que, para algunos niños, esta sea su primera experiencia en una sala de cine y recordó que el paso del tiempo cambia la forma en que el público y los creadores perciben el material original.
Kail añadió que la nueva adaptación busca recuperar la historia para la gran pantalla y celebrar la cultura polinesia con un enfoque distinto, una decisión coherente con la estrategia reciente de Disney en sus adaptaciones en acción real.
Qué cambia en el salto a la acción real
El director explicó que la película no reproduce la animación cuadro por cuadro: mantiene la misma narración y el arco argumental, y conserva la música original, pero incorpora escenas nuevas, gags adicionales y recursos visuales distintos. Algunas secuencias se han rodado con otro enfoque y ciertos momentos se interpretan de manera diferente.
En resumen, quien ame la versión animada reconocerá la historia, pero también encontrará elementos inéditos y sorpresas derivadas de la adaptación al formato de acción real.
La búsqueda de la nueva Moana
El principal desafío fue encontrar a la actriz que interpretara a Moana en carne y hueso. Auli’i Cravalho prestó la voz al personaje en la película animada, pero a sus 25 años ya no encajaba para esta etapa, según explicó Kail.
El director aseguró que consideraron a miles de candidatas antes de elegir a Catherine Laga’aia, descubierta a través de un video enviado desde Australia. Kail destacó que Laga’aia tenía “algo especial” y poseía las cualidades que buscaban para el papel.
La actriz describió el proceso como intenso y a la vez gratificante: lo vivió como una de las experiencias más estresantes de su vida, pero también muy recompensadora. Tras conseguir el papel, sintió primero alivio y luego la dimensión del reto, a la vez que recibió el apoyo de Cravalho para construir su propia versión del personaje.
La nueva Moana que propone Laga’aia fue descrita por ella como más atrevida y con matices diferentes a la interpretación original.
La autenticidad polinesia como eje del remake
Dwayne Johnson regresa como Maui y, para esta versión, adaptó su apariencia al personaje, incluido un trabajo específico en la larga melena. Kail señaló que el cabello tiene un significado especial en la cultura polinesia por su relación con el mana, una fuerza espiritual, y que ese cuidado formó parte de la construcción del personaje.
El director comentó que se acostumbró tanto a ver al actor con peluca, tatuajes y maquillaje que le resultaba extraño verlo fuera del rodaje sin esos elementos. Ese mismo criterio de respeto y detalle marcó el resto de la producción.
En el equipo y el reparto se priorizó la representación polinesia: ambos protagonistas tienen orígenes samoanos, en la recreación de la aldea participaron alrededor de 200 intérpretes polinesios y la diseñadora de vestuario es tongana.
Además, el rodaje contó con consultores culturales y lingüísticos que acompañaron todas las etapas —desde la escritura hasta la recreación de ceremonias tradicionales— para asegurar una representación fiel y respetuosa de la identidad polinesia.


