La controversia conocida como “Wandagate” volvió a poner a Yanina Latorre en el centro de la escena. La conductora de Sálvese quien pueda reaccionó públicamente a mensajes que le dedicó Mauro Icardi en redes sociales, alimentando una nueva etapa del enfrentamiento entre ambos.
En una historia de Instagram que se viralizó, Latorre optó por no nombrar al delantero y describió la situación así: “Novela Turca/ Wandagate: protagonista Wanda Nara” y firmó como “Autora Yanina”, añadiendo que “Lo demás es cotillón”, con lo que minimizó la participación de Icardi y reivindicó la centralidad de la versión que atribuye a Wanda.
El intercambio se desarrolla principalmente en redes sociales, donde ambos despliegan sus estrategias comunicacionales. Cada publicación suma un nuevo episodio a una disputa que se mantiene activa desde hace días.
Icardi respondió con mensajes sarcásticos e irónicos. En una historia de Instagram sostuvo que esperaba ver “las pruebas” y sugirió, en tono burlón, que las evidencias anunciadas no aparecieron durante el fin de semana.
También empleó apodos despectivos derivados del apellido de Latorre y la cuestionó públicamente con expresiones como “¡¡¡Ayyyyyyy. Aruzza, Arruza o mejor dicho chiruza!!!”, lo que intensificó la tensión y atrajo más atención sobre el conflicto.
Ambos recurrieron a recursos retóricos para desgastar la posición del otro. Icardi cuestionó la veracidad de informaciones difundidas por Latorre sobre un supuesto vínculo entre la China Suárez y el piloto Franco Deambrosi y compartió la captura de una historia de Latorre en la que ella decía: “Cuando tengo fotos, tengo chats y pruebas, besis”, comentando con tono desafiante si su cuenta habría sido hackeada o si ella no recordaba lo que publicó.
Además, el futbolista difundió un video de una entrevista en la que Latorre se oye decir “No tengo pruebas”, y lo presentó acompañado de la leyenda “Tres doritos después”, para poner en duda la existencia de evidencias concretas.
Por su parte, Latorre evitó contestar punto por punto y mantuvo recursos como la ironía y frases concisas: “Lo demás es cotillón”, reafirmando su versión y señalando a Wanda Nara como la figura central del relato.
El intercambio entre Icardi y Latorre alimenta la cobertura del Wandagate, mientras Wanda Nara permanece al margen públicamente. La sucesión de mensajes, ironías y reproches profundiza la polarización entre seguidores de las partes, y ninguno de los involucrados parece dispuesto a bajar la intensidad del enfrentamiento, cuyo origen está vinculado a la infidelidad de Icardi con la China Suárez en 2021, cuando todavía estaba casado con Wanda.

