La milicia hutí, que controla aproximadamente un tercio del territorio yemení, lanzó un ataque con misiles contra un campamento militar del Gobierno reconocido internacionalmente, causando 58 fallecidos y decenas de heridos. Fuentes gubernamentales respaldadas por Riad indicaron que se dispararon ocho misiles contra campos en Marin y Hamadrout, en lo que calificaron como el mayor ataque desde la tregua pactada en 2022. El Ministerio afectado calificó las acciones de “traicioneras” y advirtió que responderá “en el momento y lugar adecuados”. Los blancos incluyeron unidades creadas en 2022 con apoyo y financiación saudí destinadas a custodiar fronteras y áreas limítrofes con Arabia Saudí. Además, Riad atribuyó a los hutíes bombardeos indiscriminados en zonas civiles que habrían dejado 11 heridos, entre ellos un niño de cuatro años.
En las últimas semanas se han registrado enfrentamientos directos en varios puntos del país entre la milicia hutí —respaldada por Irán— y las fuerzas gubernamentales, en el marco de una escalada de tensión con Arabia Saudí.
En el último mes se ha venido deshaciendo el frágil statu quo alcanzado tras la tregua de hace cuatro años, a raíz del desafío hutí a Arabia Saudí. La escalada incluyó ataques recíprocos y desembocó en un bloqueo naval impuesto por los hutíes en el mar Rojo contra embarcaciones vinculadas a Riad, lo que supone un golpe para la monarquía saudí, que había desviado cerca del 60% de sus exportaciones de petróleo por esa ruta tras las restricciones en el Estrecho de Ormuz.
Frente a esa amenaza, Arabia Saudí promovió una iniciativa multinacional para garantizar la seguridad marítima en el mar Rojo, una coalición anunciada la semana pasada que ya cuenta con el respaldo de 14 países, entre ellos Turquía y Pakistán. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, se encuentran en Riad para tratar asuntos bilaterales con el príncipe saudí Mohammed bin Salman. Fuentes oficiales han señalado a Reuters que los tres países podrían suscribir un acuerdo de defensa conjunto, una alianza apodada coloquialmente como la “OTAN musulmana” que podría ampliar el paraguas de seguridad, y que se ha venido construyendo en respuesta a las crecientes tensiones regionales.
En el terreno aumentan las especulaciones sobre una posible escalada militar entre hutíes y Arabia Saudí, que se acusan mutuamente de preparar ofensivas. Fuentes yemeníes han informado que Riad estaría preparando una operación por mar y, posiblemente, por tierra en el centro de Yemen para intentar romper el bloqueo en el mar Rojo. Por su parte, un alto funcionario saudí dijo a Reuters que se esperan ataques hutíes coordinados con milicias iraquíes respaldadas por Irán, integrantes del llamado Eje de la Resistencia, algunas de las cuales sufrieron bombardeos la semana pasada en operaciones conjuntas saudí‐estadounidenses. El funcionario advirtió que esos grupos podrían atacar objetivos civiles, infraestructuras energéticas, puertos y aeropuertos, con potencial impacto en el turismo y la actividad económica regional.

