El cierre de 2025 encontró a Ivana Figueiras en medio de un escándalo que la obligó a tomar decisiones rápidas y definitivas. Su vínculo con Darío Cvitanich, que había comenzado con expectativas tras un periodo difícil, terminó en una separación abrupta en el marco del enfrentamiento con Chechu Bonelli.
Figueiras, que había intentado preservar su intimidad, se vio involucrada en versiones contradictorias que la señalaron sin pruebas como tercera en la ruptura entre Cvitanich y Bonelli. Ante la creciente presión mediática y el desgaste emocional de la relación, decidió ponerle fin.
Tras la separación, volvió a concentrarse en su familia y en su trabajo. Su marca abrió la temporada 2026 con un evento que reunió a amigos y figuras del mundo de la moda; en ese contexto compartió en Instagram una foto de su brazo tatuado con la frase “No sé si enamorarme o irme de after” y un cartel que decía “Confundida”, un gesto público que reflejó su estado emocional actual.
En una entrevista con A la tarde, Ivana afirmó que está tranquila y sola, que siente afecto por Cvitanich pero no desea exponer más su vida: “Yo estoy muy bien. Él es muy buena persona. Estoy muy tranquila, estoy sola. A él lo quiero un montón… no tengo nada que explicarle de mi vida a nadie. Lo único que me molestó es que se metan con mi hija”. Respecto a la posibilidad de una reconciliación, respondió con cautela: “Nunca se sabe”.
La empresaria busca paz mental y manejar su vida privada con discreción, mientras la situación pública sigue abierta a distintos desenlaces.
Nota: información publicada por Revista Paparazzi.


