Gimnasia y Estudiantes llegan al clásico con realidades recientes distintas, aunque ambos muestran señales de recuperación. Gimnasia encadena cinco victorias consecutivas y ha mejorado notablemente su propuesta ofensiva; Estudiantes, tras la polémica del “pasillogate”, recuperó solidez defensiva y consiguió resultados clave para meterse en la pelea.
Gimnasia
– Racha: cinco triunfos seguidos, entre ellos victorias sobre River, Vélez, Platense, Unión y Barracas Central.
– Fortalezas: el equipo apenas recibió un gol en esos cinco partidos y ha elevado su promedio goleador a cerca de dos tantos por partido en ese tramo. Marcelo “Chelo” Torres es el máximo anotador con siete goles; otros goleadores recientes son Manuel Panaro, Franco Torres y Jeremías Merlo.
– Cambios tácticos: el entrenador Zaniratto reforzó el centro del campo con la dupla Augusto Max–Nicolás Barros Schelotto y reordenó la ofensiva. Bautista Merlini empezó a jugar detrás del nueve, aportando cambio de ritmo, mientras que el juego exterior (con Alejandro Piedrahíta/Jeremías Merlo y Manuel Panaro) le dio velocidad y desequilibrio por las bandas.
– Contexto anímico: la atajada de Nelson Insfrán a Borja en el Monumental fue un punto de inflexión en confianza.
Estudiantes
– Trayectoria reciente: después de vencer a Gimnasia, perdió tres partidos seguidos (Boca, Tigre y Argentinos), lo que lo dejó dependiente de otros resultados para avanzar. Pese a ello, el equipo mostró su capacidad para rehacerse y llegó con confianza a la instancia actual.
– Defensa y portería: Fernando Muslera aporta experiencia y seguridad; la línea conformada por Román Gómez, Santiago Núñez, Leandro González Pírez y Santiago Arzamendia mostró solidez. Ezequiel Piovi rindió bien en el último encuentro y podría ser sustituido por Mikel Amondarain según lo que decida el cuerpo técnico.
– Ataque y bajas: la ausencia del goleador Guido Carrillo es sensible; Facundo Farías no ha cubierto ese hueco con asiduidad. Cristian Medina atraviesa un buen momento y aporta elaboración y control en el mediocampo.
– Mentalidad: el equipo recuperó la dureza característica en momentos decisivos, lo que le permitió avanzar en instancias de eliminación directa.
Claves del partido
– Ritmo y control: en el fútbol argentino actual el primer gol suele condicionar el encuentro; Gimnasia estuvo en ventaja en los cinco partidos que ganó recientemente, y Estudiantes aprovechó partidos “a gol gana” en eliminatorias anteriores.
– Aspecto físico y reglamentario: la modificación que introduce tiempo extra antes de los penales incrementa la exigencia física. Los entrenadores deberán administrar esfuerzos y cambios para afrontar la posibilidad de tiempo suplementario.
– Intangibles: la presión de un clásico y la necesidad de manejar la cabeza fría, la personalidad y la experiencia de los jugadores serán determinantes. Un gol temprano podría desordenar planteamientos y cambiar el desarrollo previsto.
En resumen: Gimnasia llega con confianza ofensiva y mejor rendimiento general, mientras que Estudiantes propone fortaleza defensiva y oficio para manejar partidos cerrados. El encuentro será táctico, de alta tensión y con mucho en juego: el pase a la final que vale eliminar al rival histórico.

