Dick Van Dyke, icónico actor de cine y televisión en Estados Unidos, cumplirá 100 años el 13 de diciembre. En un encuentro celebrado en su casa, un mes antes de la fecha, el intérprete habló sobre su relación con Walt Disney y afirmó que llegó a conocerlo personalmente, comentando que probablemente sea la última persona viva que lo hizo y que se llevaban bien, según declaraciones publicadas por New York Post.
Cómo el espíritu infantil unió a Van Dyke y Walt Disney
Van Dyke explicó que su afinidad con Disney se basaba en una visión lúdica del entretenimiento: ambos se sentían, en lo emocional, como adolescentes y por eso disfrutaban crear obras para el público infantil. Describió a Disney como alguien entusiasta y con un carácter infantil en el buen sentido, y expresó su cariño y admiración por él.
Aunque tenían posturas políticas distintas, esa diferencia no impidió que conservaran una amistad. Van Dyke recordó con humor el hábito de Disney de fumar en exceso y lo definió como “un tipo maravilloso”.
El actor contó que su camino hacia el papel en Mary Poppins fue inusual: después de manifestar su inquietud por la falta de buen entretenimiento para niños, Disney le ofreció el rol de manera directa. “Walt Disney lo escuchó, me llamó y me dio el papel. Fue así de simple”, relató.
Sin embargo, Pamela Lyndon Travers, autora de los libros originales, nunca estuvo satisfecha con la película ni con el reparto, incluyendo a Van Dyke y a Julie Andrews, y llegó a oponerse a la inclusión de secuencias animadas. Ante esas objeciones, Disney respondió con determinación, asegurándole que la producción seguía adelante. Mary Poppins terminó ganando cinco premios Oscar, entre ellos el de Mejor Actriz para Andrews.
Van Dyke también rememoró sus primeras reuniones con Disney en un especial titulado Untold Story of Mary Poppins: A Special Edition of 20/20, donde ambos reconocían que, aunque aparentaban ser adultos, en el fondo seguían sintiéndose niños. Contó que en una visita a la oficina de Disney le mostraron acuarelas que representaban las escenas de la película, lo que aumentó su entusiasmo por el proyecto.
Entre esfuerzo, familia y plenitud: la vida fuera de escena
A punto de cumplir un siglo, Van Dyke hizo un repaso de las dificultades en su carrera y de su vida familiar. Relató las complicaciones económicas que afrontó al criar a sus hijos tras casarse en 1948 con Margie Willett, con quien tuvo cuatro hijos, y cómo en esos años su prioridad fue conseguir ingresos y una vivienda.
Durante ese período trabajó en radio, en clubes nocturnos y como disc jockey en turnos de madrugada, durmiendo apenas tres o cuatro horas entre compromisos. Reconoció que su trabajo exigente pudo haberle restado tiempo en familia, aunque no recibió reproches por ello.
En la actualidad, Van Dyke destaca el apoyo de su esposa Arlene Silver, con quien se casó en 2012. Dijo que ella lo ayuda a mantenerse en el presente, que le aporta felicidad diaria y comparte responsabilidades que le permiten disfrutar de la vida. Expresó sentirse afortunado por ese acompañamiento.
Al acercarse a su centenario, el actor manifestó gratitud por haber dedicado su vida a su vocación y por haber hecho de su pasión su profesión. Se mantiene activo y valora poder pasar cada día con su familia y su esposa.


