El clásico platense se vive en las calles y en el corazón del Bosque. Con la hora del partido cada vez más próxima, hinchas de ambos clubes se concentran desde temprano en las inmediaciones del estadio Juan Carmelo Zerillo. Desde las 10 e incluso desde las 11 de la mañana, grupos de Triperos se ubicaron en distintos sectores del bosque, generando un ambiente singular: familias, amigos, banderas gigantes y bombos que dan marco festivo a un derby que decide el pase a la final del torneo. Al mismo tiempo se despliega un operativo de seguridad: la policía está presente alrededor del estadio y en puntos estratégicos como la esquina de 7 y 50, ante la posibilidad de festejos masivos al término del encuentro. Los accesos se van llenando y la ciudad se paraliza a la espera del clásico.
Hinchas triperos en El Bosque antes del clásico Gimnasia-Estudiantes


