En un movimiento inesperado en la política de José C. Paz, el intendente Mario Ishii designó a Lorena Espina, profesional del área sanitaria y hasta ahora directora de Epidemiología, como jefa interina del Ejecutivo municipal tras asumir su banca en el Senado bonaerense.
La decisión tuvo un impacto inmediato: modificó la dinámica interna del peronismo local, desplazó a dirigentes que venían disputando la sucesión y abrió una etapa de transición con un perfil técnico más que político.
Con la licencia de Ishii vigente, la definición sobre quién asumiría el municipio se había convertido en un asunto central para las distintas facciones oficialistas. Muchas expectativas buscaban una señal que ordenara el tablero rumbo a las elecciones de 2027, pero el intendente optó por despegarse de la puja y designar a una figura ajena a la disputa.
Espina —reconocida por su trayectoria en salud pública y gestión sanitaria— asumirá la conducción transitoria del distrito. Su nombramiento deja momentáneamente al margen a dos nombres fuertes del peronismo paceño: Roberto Caggiano y Pablo Mansilla, dirigentes con peso territorial y habituales protagonistas de la competencia interna.
La elección de una profesional de la salud fue interpretada por referentes locales como una jugada destinada a aliviar tensiones y evitar que el interinato favoreciera a alguna de las facciones. Desde el entorno oficialista sostienen que la prioridad fue garantizar continuidad técnica y administrativa en un área sensible, sin provocar mayor confrontación política durante la transición.
La maniobra, además, deja en suspenso la carrera por la intendencia: el escenario que empezaba a ordenarse en torno a las ambiciones de 2027 vuelve a reiniciarse, y el ritmo de la disputa quedará supeditado a los tiempos que Ishii marque desde su nuevo rol legislativo.
Así, José C. Paz atraviesa una reconfiguración interna. La designación de Espina no solo marca el inicio de la etapa de Ishii en el Senado provincial, sino que también funciona como un freno temporal a una interna que prometía ser intensa. Por ahora, la conducción queda a cargo de un perfil técnico, mientras el peronismo local espera el momento en que la pelea por la sucesión vuelva a activarse.


