15 de enero de 2026
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Aviones militares de EEUU sobrevolaron La Orchila, refugio de Maduro

Cuatro aviones militares estadounidenses fueron detectados sobrevolando áreas próximas a la costa venezolana la tarde de este viernes, con dos de las aeronaves acercándose especialmente a La Orchila, la isla que el gobierno de Nicolás Maduro utiliza como lugar de resguardo.

Registros del portal de seguimiento aéreo Flightradar24 indican que el operativo incluyó dos cazas F/A-18F Super Hornet —identificados como #RHINO— y dos aviones de guerra electrónica EA-18G Growler con los códigos de vuelo #GRZZLY1 y #GRZZLY2.

El sobrevuelo se produjo alrededor de las 16:00 hora local y siguió una trayectoria que colocó a los cazas en espacio internacional, pero muy próximos a las aguas territoriales venezolanas.

Los F/A-18F Super Hornet son aviones de combate empleados en misiones de ataque a superficie y de superioridad aérea. Pueden lanzar distintos tipos de misiles y bombas guiadas, y se utilizan para controlar el espacio aéreo, escoltar otras plataformas y llevar a cabo operaciones ofensivas o defensivas sobre objetivos estratégicos.

Los EA-18G Growler son aviones especializados en guerra electrónica. Su función principal es interferir, bloquear o neutralizar sistemas de defensa antiaérea, radares y comunicaciones, lo que permite reducir la capacidad de detección enemiga y proteger a otras aeronaves.

El despliegue de Growlers en la zona aumenta la capacidad de Estados Unidos para monitorear y, en caso necesario, contrarrestar respuestas electrónicas o militares desde territorio venezolano.

La actividad aérea estadounidense cerca de Venezuela ha aumentado recientemente, con movimientos continuos de cazabombarderos F/A-18 Super Hornet en la región.

Hace tres días, al menos dos aeronaves de este tipo sobrevolaron el Golfo de Venezuela, al norte del estado Zulia, durante aproximadamente 40 minutos; se acercaron a unos 160 kilómetros de Maracaibo y realizaron varias maniobras antes de retirarse.

Su trayectoria fue seguida en tiempo real a través de la plataforma FlightRadar24, acercándose al Lago de Maracaibo desde el interior del golfo y generando atención sobre la frontera marítima norte del país.

Estos sobrevuelos coincidieron con la salida de Venezuela de la líder opositora María Corina Machado rumbo a Oslo; Machado viajó en lancha vía Curazao como parte de un operativo de protección para garantizar su seguridad ante amenazas atribuidas al gobierno.

La semana pasada, sistemas internacionales de monitoreo también reportaron el paso de dos cazas F/A-18 Super Hornet registrados como “RHINO11” y “RHINO12” en una ruta cercana a la isla de Curazao y a la franja marítima frente al estado Falcón. Estas maniobras coincidieron con el reposicionamiento en la región del portaaviones USS Gerald R. Ford, que aporta soporte y capacidad ofensiva a la Marina de Estados Unidos.

En respuesta al incremento de vuelos y maniobras militares estadounidenses cerca del territorio venezolano, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, denunció un supuesto intento de intimidación por parte de Washington.

Durante un acto oficial, Padrino López advirtió: “No se equivoquen con nosotros, estamos preparados para defender a este país”, en un mensaje orientado a proyectar fortaleza ante la presencia de fuerzas estadounidenses en la región.

El funcionario afirmó que estos ejercicios “no van a quebrar” a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ni al pueblo venezolano, repitiendo la retórica habitual del gobierno.

“No sigan ustedes con su juego de operaciones psicológicas que no nos las tragamos en lo absoluto”, añadió en sus declaraciones.

Las declaraciones del ministro se producen en un contexto de presión internacional, intensificado tras la incautación del superpetrolero Skipper por parte de autoridades estadounidenses, en respuesta a supuestos vínculos con el contrabando de hidrocarburos sancionados.

Mientras el gobierno busca capitalizar estos incidentes con retórica nacionalista, los registros de plataformas internacionales resaltan la capacidad tecnológica y de disuasión sostenida de Estados Unidos y sus aliados en el Caribe.

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