“Vamos a tomar represalias”, dijo Donald Trump a periodistas fuera de la Casa Blanca este sábado, después de que un ataque atribuido a un extremista del Estado Islámico (ISIS) provocara la muerte de dos soldados estadounidenses y de un intérprete civil en Siria. En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, el mandatario agregó que el presidente sirio Ahmed al Sharaa estaba “sumamente enojado y perturbado” por el incidente.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó en X que el ataque ocurrió durante una patrulla conjunta entre fuerzas estadounidenses y sirias en la ciudad de Palmira. CENTCOM confirmó la muerte de los tres estadounidenses y señaló que, según sus reportes, un “atacante solitario de ISIS” abrió fuego, hiriendo además a tres militares sirios; el agresor fue abatido.
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, explicó que la emboscada se produjo mientras los soldados participaban en una “reunión clave de enlace” dentro de las operaciones antiterroristas coordinadas entre ambas partes. El enviado especial de EE. UU. para Siria, Tom Barrack, calificó el objetivo como “una patrulla conjunta entre Estados Unidos y el gobierno sirio”. En X, el secretario de Defensa Pete Hegseth afirmó que “las fuerzas aliadas eliminaron al salvaje que perpetró el ataque”.
Parnell indicó que las identidades de los militares fallecidos se reservarán hasta que sus familias reciban la notificación oficial.
La agencia estatal siria SANA, citando a una fuente de seguridad, señaló que varios soldados resultaron heridos durante una “inspección conjunta de campo” en Palmira. El hecho representa el primer incidente con víctimas estadounidenses desde la caída del dictador sirio Bashar al Assad hace un año y ha reavivado las preocupaciones sobre la seguridad de las tropas desplegadas en la zona.
Un funcionario del Pentágono, citado por AFP, sostuvo que la agresión ocurrió en un área que está “fuera del control” del gobierno sirio.
En la televisión estatal, Anwar al Baba, portavoz del Ministerio del Interior sirio, afirmó que se habían hecho advertencias previas a las fuerzas aliadas sobre la posible infiltración de ISIS en la zona y aseguró que “las fuerzas de la coalición internacional no consideraron las advertencias sirias”.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos dijo que la reunión entre mandos formaba parte de la estrategia estadounidense para “reforzar su presencia en el desierto sirio”. SANA agregó que los heridos fueron evacuados en helicóptero hasta la base de Al Tanf, donde permanecen desplegadas tropas de la coalición liderada por Estados Unidos.
Aunque el Estado Islámico perdió el control territorial en Siria hace cinco años, el grupo mantiene células activas, especialmente en zonas desérticas. En la actualidad, fuerzas estadounidenses permanecen desplegadas en el noreste bajo administración kurda y en la base de Al Tanf, cerca de la frontera con Jordania.
(Con información de AFP, AP y EFE)


