El retroceso acelerado de los glaciares alpinos podría transformar de manera profunda el paisaje de Europa Central en las próximas décadas, según un estudio publicado en Nature Climate Change por un equipo internacional liderado por la ETH de Zúrich.
Los autores advierten que, si las políticas actuales mantienen al planeta en una trayectoria de calentamiento de aproximadamente +2,7 °C, solo sobreviviría alrededor del 3% de los glaciares de la región alpina para 2100 —es decir, unos 110 de los casi 3.000 existentes en 2025—.
En un escenario más extremo, con un aumento de la temperatura de +4 °C, la cantidad de glaciares remanentes en los Alpes se reduciría a aproximadamente veinte, lo que supondría la casi desaparición de estos elementos clave del paisaje y la cultura alpina.
El informe, elaborado por la ETH de Zúrich junto al Instituto Federal Suizo de Investigación sobre Bosques, Nieve y Paisajes (WSL) y la Vrije Universiteit Brussel, define el concepto de “Pico de Extinción Glaciar”, el año en que el número de glaciares que desaparecen alcanza su máximo histórico.
Según las proyecciones, los Alpes podrían alcanzar ese pico entre 2033 y 2041, según la intensidad del calentamiento. A escala global, ese máximo se produciría aproximadamente una década después, con pérdidas anuales estimadas entre 2.000 y 4.000 glaciares en el punto álgido.
Los investigadores recuerdan que la desaparición de glaciares no es nueva, pero se ha acelerado en las últimas décadas: entre 1973 y 2016 más de mil glaciares desaparecieron solo en Suiza. El estudio muestra que esta tendencia se intensificará, afectando especialmente a regiones con numerosos glaciares pequeños a baja altitud o cercanos al ecuador, como los Alpes, el Cáucaso, las Montañas Rocosas, partes de los Andes y cordilleras africanas.
El autor principal, Lander Van Tricht, destaca la novedad del enfoque: por primera vez se proyectan los años en que dejarán de existir glaciares en distintas partes del planeta, cuantificando tanto su localización como la cronología de su extinción.
A diferencia de trabajos previos que se centraron en la pérdida de masa y superficie, este estudio presta atención al número de glaciares que desaparecen. Los modelos indican que más de la mitad de los glaciares pequeños en zonas vulnerables podrían desaparecer en los próximos diez a veinte años, un pronóstico que los autores consideran alarmante.
El ritmo de pérdida está estrechamente ligado al grado de calentamiento. Para evaluar esto, el equipo usó tres modelos globales de última generación y múltiples escenarios climáticos. En los Alpes, los resultados muestran que con un aumento de +1,5 °C sobreviviría el 12% de los glaciares actuales (alrededor de 430); con +2,0 °C, el 8% (unos 270); y con +4 °C, apenas el 1% (cercano a veinte glaciares).
Otras regiones muestran impactos igualmente severos: en las Montañas Rocosas, con +1,5 °C se conservaría cerca del 25% de los glaciares actuales (unos 4.400 de 18.000), pero con +4 °C esa cifra caería a 101, una pérdida del 99%. En los Andes y Asia Central, con +1,5 °C resistiría el 43% de los glaciares, mientras que con +4 °C quedarían alrededor de 950 en los Andes (pérdida estimada del 94%) y 2.500 en Asia Central (reducción del 96%). A escala global, el escenario de +1,5 °C permitiría la supervivencia de unas 100.000 unidades glaciares, frente a unos 18.000 en un escenario de +4 °C.
Más datos del estudio
El estudio no encuentra ninguna región inmune a la disminución del número de glaciares. Incluso en el Karakórum, donde algunos glaciares crecieron temporalmente a comienzos de siglo, se proyecta un retroceso en las próximas décadas.
La idea del “Pico de Extinción Glaciar” ayuda a entender la dinámica: con +1,5 °C el pico global llegaría alrededor de 2041, con unas 2.000 pérdidas anuales; con +4 °C el pico se atrasaría hasta 2055, pero las pérdidas anuales llegarían a unas 4.000 glaciares. El desplazamiento temporal se debe a que en climas más cálidos también desaparecen glaciares de mayor tamaño, prolongando y amplificando el periodo de extinción.
Con +4 °C, el número de glaciares que se pierden en el pico sería aproximadamente el doble que en el escenario de +1,5 °C. En términos generales, con +1,5 °C sobreviviría cerca de la mitad de los glaciares actuales, con +2,7 °C solo una quinta parte, y con +4 °C apenas una décima parte.
Daniel Farinotti, coautor y profesor de Glaciología en la ETH de Zúrich, subraya la relevancia práctica de estas proyecciones: los resultados ponen de manifiesto la urgencia de adoptar medidas ambiciosas contra el cambio climático.
El retroceso glaciar tiene consecuencias ambientales, políticas, económicas y culturales. Aunque la contribución de glaciares pequeños al nivel del mar sea limitada, su desaparición completa puede provocar impactos locales severos en el turismo, en la identidad de los valles y en los recursos hídricos utilizados para agricultura y producción hidroeléctrica.
El estudio ofrece herramientas útiles para responsables políticos, comunidades locales, el sector turístico y gestores de riesgos, y apoya iniciativas como la Global Glacier Casualty List, que busca conservar los nombres y las historias de los glaciares perdidos, incluidos ejemplos como Birch y Pizol.
El aspecto cultural es central: cada glaciar está asociado a un lugar, una historia y personas que sufren su pérdida. Por ello, el equipo combina esfuerzos por proteger glaciares remanentes con acciones para mantener memoria y registros de los desaparecidos.
En los escenarios de mayor calentamiento, glaciares medianos como el del Ródano se reducirán a remanentes o desaparecerán, y el Aletsch, el mayor de los Alpes, se fragmentaría en bloques menores, perdiendo su condición de unidad emblemática del paisaje suizo.
Las regiones con muchos glaciares pequeños y a menor altitud —Alpes, Cáucaso, Montañas Rocosas, Andes y cordilleras africanas de baja latitud— son las más vulnerables: en ellas, más de la mitad de los glaciares podrían desaparecer en las próximas dos décadas, alterando de forma inédita los ecosistemas y la disponibilidad de agua.
Aunque la tasa anual de desaparición disminuirá tras el “Pico de Extinción Glaciar”, esto no implica recuperación, sino que quedarán principalmente los glaciares más grandes y resistentes. El estudio refuerza la idea de que cada fracción de grado de calentamiento importa para ralentizar la pérdida y preservar el mayor número posible de glaciares.
La investigación de la ETH de Zúrich y sus colaboradores aporta una visión más completa del destino de los glaciares, cuantificando no solo la masa perdida sino también cuántos y cuándo desaparecerán. Estos resultados constituyen una base sólida para la planificación de medidas de mitigación y adaptación ante el cambio climático.
En conclusión, los autores señalan que limitar el calentamiento a +1,5 °C, como plantea el Acuerdo de París, es la única estrategia viable para evitar una pérdida masiva e irreversible de glaciares. Cada incremento adicional de temperatura implica la desaparición de miles de glaciares más y consecuencias profundas para el equilibrio ambiental, la economía y la cultura de las regiones afectadas.


