La Unión Europea acordó este viernes conceder a Ucrania un préstamo de 90.000 millones de euros para cubrir sus déficits presupuestarios más urgentes tras más de un día de negociaciones en una cumbre en Bruselas, aunque no se llegó a un consenso sobre el uso de activos rusos congelados para financiar la ayuda.
El acuerdo representa un respaldo financiero importante para Kiev en un contexto de presión internacional para avanzar hacia un eventual fin del conflicto con Rusia. Antonio Costa, secretario general de la UE, confirmó la decisión a través de un mensaje en la red social X.
“Tenemos un acuerdo. Se aprobó la decisión de proporcionar 90.000 millones de euros (105.500 millones de dólares) de apoyo a Ucrania para 2026-27”, escribió Costa. “Nos comprometimos y cumplimos”, añadió.
Según las conclusiones de la cumbre, los líderes europeos optaron por estructurar el apoyo como un préstamo respaldado por el presupuesto común del bloque, tras intensas discusiones sobre alternativas para asegurar fondos a corto plazo.
La urgencia del debate respondió a la evaluación de la UE, que estima que Ucrania necesita 135.000 millones de euros adicionales para sostener sus finanzas durante los próximos dos años, con riesgo de una crisis de liquidez a partir de abril.
Durante las negociaciones, la opción principal fue utilizar cerca de 200.000 millones de euros en activos del banco central ruso congelados en la Unión Europea para generar un préstamo destinado a Kiev.
Esa alternativa perdió apoyo ante las exigencias planteadas por Bélgica, país que alberga la mayor parte de esos activos, y que solicitó garantías para compartir responsabilidades legales y financieras, demandas que otros Estados consideraron excesivas.
El canciller alemán, Friedrich Merz, respaldó firmemente el uso de los activos rusos congelados. Tras el acuerdo, afirmó que la decisión sobre el préstamo “envía una señal clara” al presidente ruso, Vladimir Putin, en apoyo a Ucrania.
El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló que en las “próximas semanas” será necesario encontrar una forma de que los europeos, con buena organización, reanuden un diálogo completo con Rusia con total transparencia.
Desde Kiev, la postura a favor del uso de los activos rusos fue explícita. El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, planteó el tema al inicio de la cumbre y defendió esa vía como la más adecuada, afirmando que esos fondos deben emplearse para defenderse y reconstruir lo destruido.
Aunque la decisión final no incluyó esa herramienta, la aprobación del préstamo supuso un alivio para Ucrania, que buscaba una definición antes de fin de año. Zelensky sostuvo que una base financiera más sólida fortalecería la posición de su país en eventuales negociaciones para poner fin al conflicto.
Paralelamente a las discusiones europeas, avanzaron los contactos diplomáticos con Estados Unidos. Zelensky anunció que delegaciones de Ucrania y EE. UU. mantendrán nuevas conversaciones el viernes y sábado en territorio estadounidense para profundizar el diálogo sobre el futuro del conflicto y las condiciones de seguridad.
El mandatario ucraniano dijo que espera precisiones de Washington sobre las garantías que podría ofrecer para proteger al país frente a una nueva ofensiva y preguntó qué haría Estados Unidos en caso de que Rusia retomara la agresión y cómo funcionarían esas garantías.
Desde Washington, el presidente estadounidense, Donald Trump, reiteró su postura y presionó a Kiev para avanzar hacia un acuerdo, afirmando que espera que Ucrania “actúe rápidamente” para alcanzarlo.
(Con información de AFP)


