Gabriela Sabatini volvió a la Argentina para pasar las fiestas navideñas tras un tiempo de ausencia, y su regreso reavivó un conflicto familiar de larga data con su hermano Ova Sabatini y la esposa de éste, Catherine Fulop.
La disputa entre Gabriela y Ova se mantiene desde hace años y, según se informó, incluye tensiones con Fulop. Hace un año y medio Gabriela decidió no asistir al casamiento de su sobrina Oriana Sabatini con Paulo Dybala, un gesto que mostró la profundidad del conflicto.
Aunque la llegada de Gabriela hizo pensar en una posible reconciliación, Ova evitó dar declaraciones públicas sobre el tema. El periodista Daniel Fava afirmó que Gabriela habría decidido no mantener más vínculos con su familia, salvo quizá con su sobrina.
Catherine Fulop, consultada en televisión, habló primero sobre la próxima llegada de su nieta y luego sobre la ruptura familiar: dijo que el problema data de unos dos años, que le duele pero que prefiere no comentar para no entristecer más a Ova. Añadió que él está muy afectado y que lo ocurrido pertenece al ámbito privado de la familia, expresando la esperanza de que el nacimiento de la niña pueda acercarlos nuevamente. En resumen, la causa principal del conflicto parece centrarse en la relación entre Gabriela, su hermano y su cuñada, y por ahora no hay señales públicas de reconciliación.


