Con el estreno mundial de Avatar: Fuego y ceniza, James Cameron vuelve a ser tema de conversación. Conocido por éxitos como Titanic y Avatar, el cineasta canadiense ha atraído atención no solo por su regreso a Pandora, sino también por sus comentarios sobre una broma hecha en el pasado que ha reavivado tensiones en la industria. Cameron calificó de “ignorante” una intervención de Amy Poehler en los Globos de Oro de 2013, y afirmó que ese episodio refleja la percepción pública sobre su persona.
En la ceremonia de 2013, Amy Poehler, junto a Tina Fey, se refirió a la nominación de Kathryn Bigelow por Zero Dark Thirty con una broma sobre la representación de la tortura en la película: “Cuando se trata de tortura, confío en la mujer que estuvo casada tres años con James Cameron”. La frase provocó silencio en la sala y la reacción sorprendida en directo de la actriz Jessica Chastain.
En una entrevista con The New York Times, Cameron expresó su malestar y describió el comentario como un ataque ignorante en un evento destinado a celebrar el cine. Añadió que, aunque no le molestan las bromas bien intencionadas, esta fue excesiva y que la risa del público revela ideas preconcebidas sobre su figura sin conocer su trabajo. Sus declaraciones han reavivado el debate sobre cómo se interpretan las bromas públicas en contextos de gran visibilidad.
Una competencia sana
La rivalidad entre Cameron y Bigelow fue prominente en la temporada de premios 2009-2010, cuando Avatar compitió con En tierra hostil en certámenes como los Oscar. Bigelow ganó el premio a la mejor directora y su filme fue reconocido como mejor película. Cameron recuerda haberse puesto de pie para aplaudir su triunfo y señaló que, aunque ambos tomaban con humor la narrativa mediática, les preocupaba que esa conversación restara valor a la credibilidad de Bigelow como directora.
Recientemente, Cameron también generó debate al reivindicar su autoría completa en el guion de Le llaman Bodhi, afirmando que el Sindicato de Guionistas lo dejó fuera del crédito. W. Peter Iliff, guionista acreditado, respondió en declaraciones recogidas por People elogiando a Cameron, reconociendo su trayectoria y celebrando que reciba reconocimiento por sus aportes a la película.
La relación profesional y personal entre Cameron y Bigelow se remonta a finales de los años ochenta; estuvieron casados entre 1989 y 1991 y luego colaboraron en proyectos como Point Break, que Cameron desarrolló y produjo ejecutivamente, y Días extraños, en el que participó como coguionista. En pleno lanzamiento de su nueva entrega de Avatar, Cameron continúa generando titulares tanto por sus películas como por sus opiniones sobre la industria y su trayectoria.


