Durante las celebraciones navideñas, Tamara Báez generó debate en redes al mostrar la cena que llevó a la Nochebuena: milanesas a la napolitana con papas a la crema. La publicación contrastó con los platos tradicionales y sus imágenes provocaron reacciones divididas entre sus seguidores.
En Instagram explicó que en su familia cada quien aporta un plato para compartir. Señaló que su contribución fue esa y que la idea es que todos prueben de todo; además invitó a sus seguidores a comentar qué prepararon para la noche.
Varios usuarios se mostraron sorprendidos o críticos, cuestionando la elección por considerarla poco festiva. Báez respondió que la intención era facilitar la logística —que cada persona lleve algo— para no pasar toda la noche cocinando y poder disfrutar luego del asado familiar. También descartó la alternativa de recetas que no les gustan, como el arrollado de pollo.
También recibió mensajes de apoyo. Entre ellos destacó uno que elogió su menú, al que ella respondió con cercanía, lo que mostró que la publicación suscitó tanto críticas como respaldo y subrayó la importancia que da a compartir la mesa familiar más allá del menú.
En lo personal, Báez afrontó diciembre priorizando la calma y la cercanía familiar tras un año de cambios. Junto a su hija Jamaica y su pareja, Thiago Martínez, compartió en redes la emoción por los preparativos navideños y momentos cotidianos del hogar.
Siguiendo una costumbre argentina, el inicio de la temporada incluyó el armado del árbol el Día de la Inmaculada Concepción. Báez recorrió supermercados en busca de adornos y productos navideños, mientras Jamaica participó en la elección de ropa y objetos para la casa, como duendes y guirnaldas en rojo y verde.
En sus historias mostró las compras y escribió que iban “a comprar las cositas de navidad”. Publicó una foto de Jamaica, hija que tuvo con L-Gante, con una remera roja, una gomita a juego y brillo de labios, marcando el ambiente festivo en casa.
En las semanas previas también destacó la consolidación de su relación con Martínez: confirmó que volvieron a convivir y compartió una imagen de ambos. La pareja celebró un gesto simbólico cuando Martínez se tatuó el nombre de Tamara en la muñeca, hecho que ella difundió con palabras afectuosas.
En conjunto, la familia eligió centrarse en la felicidad cotidiana y en nuevos rituales hogareños, celebrando la unión con gestos sencillos. Así despidieron el año priorizando el calor familiar y la compañía mutua, preparándose para una nueva etapa.


